Biología y Geología . 1º de Bachillerato

Los Seres Vivos: Clasificación actual de las formas de vida

6.2.6 - Animales
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Los animales o metazoos constituyen un reino de seres vivos integrado por organismos de organización siempre pluricelular, con células diploides, sin cubiertas celulares rígidas, y de nutrición heterótrofa.

La organización pluricelular de los animales es generalmente muy compleja.
Pueden contener decenas de tipos celulares diferentes, organizados en tejidos y órganos.
Entre estas células pueden desarrollarse uniones intercelulares de diversos tipos; entonces mantienen mecanismos de comunicación química entre ellas para su coordinación y diferenciación.

Los metazoos se nutren generalmente por ingestión y son habitualmente aerobios.
Poseen mecanismos de coordinación complejos mediante sistemas hormonales.
En la mayoría de los grupos, existe un sistema nervioso y muscular que les permite reacciones rápidas y comportamientos complejos.

Poseen habitualmente reproducción sexual anisógama, con formación de gametos masculinos flagelados, llamados espermatozoides, y femeninos, mayores e inmóviles, llamados óvulos. Los animales se desarrollan siempre a partir de embriones.

Es característico de este reino la diversidad morfológica.
El tamaño varía desde organismos microscópicos menores de muchos protistas unicelulares (rotíferos, nemátodos) hasta animales de decenas de metros de longitud y muchas de toneladas de peso (vertebrados como las ballenas).

La mayoría de los filos de metazoos son exclusivamente acuáticos o habitan los suelos. Sólo algunos artrópodos (insectos, miriápodos, arácnidos y algunos crustáceos), moluscos (gasterópodos terrestres) y vertebrados (anfibios, reptiles, aves y mamíferos), han evolucionado a vivir en el medio terrestre.

Existe un importante registro fósil animal. Se conocen numerosas formas extintas, y los detalles y relaciones evolutivas de muchos de sus filos.

La clasificación de los metazoos está bastante bien establecida, gracias a las diferencias que presentan en su desarrollo embrionario.
Se dividen inicialmente en dos grandes grupos o subreinos: los parazoos, que contiene el filo de las esponjas, muy diferentes al resto de los metazoos en muchos aspectos, ya que carecen de tejidos y órganos; y los eumetazoos, donde se incluyen el reto de los animales.
Lo eumetazoos se clasifican, según su estructura morfológica y simetría en: radiales, con dos capas celulares embrionarias y simetría radial (celentéreos); y bilaterales, con tres capas celulares embrionarias y simetría bilateral que incluye el resto de los animales.
Los eumetazoos bilaterales se dividen en dos líneas evolutivas diferentes: protóstomos, que incluye a los anélidos, moluscos, nemátodos y artrópodos como principales filos; y deuteróstomos, entre los que se encuentran los equinodermos y cordados, entre otros filos menores.

Los metazoos han surgido por evolución de protistas coanoflagelados.
Los eumetazoos constituyen claramente un taxón monofilético, con un antepasado común.


Parazoos Poríferos
Eumetazoos Radiados Cnidarios   
Ctenóforos
Bilaterales           Protóstomos Braquiópodos 
Rotíferos 
Platelmintos  
Anélidos 
Moluscos  Gasterópodos
Bivalvos
Cefalópodos
Nemátodos 
Artrópodos  Trilobites
Quelicerados Merostomas
Arácnidos
Mandibulados Crustáceos
Miriápodos
Insectos
Deuteróstomos Equinodermos 
Cordados Urocordados
Cefalocordados
Vertebrados Agnatos
Condictrios
Osteictios
Anfibios
Reptiles
Aves
Mamíferos

 


Poríferos o Espongiarios (Porifera)

Son conocidos normalmente como esponjas.
Hay actualmente descritas unas 10.000 especies.

Las esponjas presentan simetría radiada o carecen de simetría, y no poseen tejidos ni órganos diferenciados.

Todas las especies de esponjas son acuáticas: la inmensa mayoría habitan en el mar, sólo unas 150 especies viven en agua dulce.
Sus formas son muy variadas y su tamaño va desde pocos milímetros hasta más de un metro de altura.
Todos los miembros de este grupo de organismos son sésiles y sus movimientos son muy lentos. Tienen el cuerpo cubierto de poros, a través de los cuales toman agua, de la que retienen por filtración las partículas microscópicas de las que se alimentan.

Las esponjas tienen forma de saco con una superficie externa en la que se abren pequeños poros por los que penetra el agua hasta una cavidad interior o atrio. En la parte apical suelen presentar un poro mayor llamado ósculo. Las superficies externa e interna de este saco están tapizadas por células y separadas por un espacio intermedio ocupado por un líquido gelatinoso. La capa externa está formada por células protectoras y por las células que forman los poros por donde penetra el agua. La capa interna delimita una cavidad tapizada por unas células flageladas, con un collar membranoso llamadas coanocitos. Estos coanocitos son los responsables de crear el movimiento del agua dentro de la esponja y de la captura del alimento. La sustancia gelatinosa intermedia recibe el nombre de mesoglea o mesénquima, y contiene agua y fibras proteínicas. En ella se encuentran los elementos esqueléticos de las esponjas, conocidos como espículas, y varios tipos de células ameboides responsables de la formación y mantenimiento de fibras y espículas, la acumulación de reservas de alimento y la defensa interna del organismo. Esta estructura básica la presentan las esponjas de pequeño tamaño y se complica en esponjas de tamaño mayor.

Las esponjas carecen de sistema digestivo y órganos especializados en la respiración, circulación y excreción. El alimento retenido por los collares de los coanocitos o en los poros sufre una digestión intracelular. Las sustancias útiles pasan a la mesoglea, desde donde se distribuyen al resto de las células. La respiración y la excreción se realiza directamente por las paredes externa o interna.

Las esponjas carecen también de células contráctiles especializadas, así como de células nerviosas, por lo que su coordinación y movimientos son siempre muy lentos. El tamaño y forma de una esponja está determinado por el esqueleto interno formado por espículas y fibras. Dependiendo de la composición mayoritaria de este esqueleto, se diferencia entre esponjas calcáreas (formado por carbonato cálcico), silíceas (formado por sílice), y desmosponjas (formado por proteínas).

El principal tipo de reproducción de las esponjas es la reproducción sexual. La mayoría de las esponjas son hermafroditas, aunque hay algunas que presentan sexos separados. Las células sexuales maduran en la mesoglea. Los espermatozoides son liberados por la pared interna y abandonan la esponja por el ósculo, mientras que lo óvulos permanecen en el mesénquima. Para que se produzca la fecundación los espermatozoides han de ser capturados por los coanocitos, para ser trasportados después hasta los óvulos por células ameboides. La fecundación se produce en la mesoglea. Tras la creación del zigoto, se forman larvas ciliadas que abandonan la esponja madre. Las larvas son ciliadas y nadan hasta asentarse en un lugar adecuado. Para transformarse en esponjas adultas, se produce un giro que introduce células ciliadas exteriores para convertirse en coanocitos.
Algunas esponjas poseen reproducción asexual por fragmentación activa o mediante gémulas formadas por células ameboides con nutrientes y capas epiteliles. Casi todas tienen un gran poder de regeneración por fragmentación pasiva.

Se conocen abundantes fósiles de esponjas y organismos semejantes (Arqueociatos y Estromatopóridos) desde el Cámbrico, hace 550 millones de años. Es probable que antepasados de este grupo tengan orígenes muy anteriores.
Las esponjas son un grupo homogéneo y monofilético, aunque sin relación directa con el resto de los grupos animales. Por este motivo se incluyen en un subreino particular: el de los parazoos frente a los eumetazoos, donde se encuentran el resto de los metazoos. En ocasiones (aunque muy raramente), se las considera como protistas. Otras ocasiones a los coanoflagelados se les conidera animales.

 


Celentéreos (Coelenterata)

Los Celentéreos o Celenterados (Coelenterata) formaban un antiguo filo de animales que incluía los Cnidarios y los Ctenóforos. En la actualidad hay unanimidad en que estos dos grupos representan filos separados y se duda de si están directamente emparentados. La razón por la que se los agrupó en un filo durante tanto tiempo es que los dos son diblásticos con una sola abertura y cavidad. El antiguo nombre Coelenterata todavía es utilizado por algunos autores, que lo emplean como sinónimo de Cnidaria.

Cnidarios (Cnidaria)

En este grupo se incluyen como formas más conocidas las hidras, medusas, corales, actinias y anémonas de mar.
Actualmente hay descritas unas 9.000 especies vivientes. Son abundantes también las forma fósiles.

Los cnidarios tienen simetría radial, unos tentáculos para la captura del alimento provistos de células urticantes y un sólo orificio digestivo.

Existen dos tipos estructurales dentro de este filo, conocidos como pólipo y medusa. El tipo pólipo se fija a un sustrato y tiene forma cilíndrica, con los tentáculos y boca en el extremo opuesto al de fijación. El tipo medusa nada libremente, tiene forma de campana o sombrilla, los tentáculos cuelgan del borde de la campana y la boca es inferior. Existen numerosos casos de celentéreos coloniales que adquieren formas muy diversas. Algunas de estas colonias pueden tener individuos con morfologías y funciones muy diferentes.

El tamaño de estos organismos es muy variable, pues va desde pólipos menores de 1 mm hasta medusas mayores de 3 m de diámetro, con tentáculos de hasta 30 m de longitud.

Todos los cnidarios son carnívoros. Cazan por contacto, con los tentáculos cubiertos de células urticantes, llamadas nematocistos, que inyectan veneno a las presas paralizándolas para su ingestión. El tipo de presas varía según el tamaño del celentéreo y va desde algas microscópicas hasta peces de mediano tamaño. Algunos pólipos complementan su nutrición con los aportes de algas simbiontes fotosintéticas.

Los cnidarios presentan una organización más sencilla que la mayoría de las formas animales. Su cuerpo está formado por dos capas de células: una exterior o epidermis, que sirve de protección y forma los tentáculos, y una interior, que tapiza la cavidad gastrovascular o cavidad intestinal, donde se retiene el alimento y que realiza la digestión. La cavidad gastrovascular conecta con el exterior por la boca. Entre ambas capas epiteliales se encuentra una capa intermedia o mesoglea, de consistencia líquida o mucosa en la que pueden encontrarse algunas células sueltas.

Muchos cnidarios presentan la epidermis desnuda, pero en algunos de ellos se desarrolla un exoesqueleto quitinoso o calcáreo segregado por la epidermis.

La digestión del alimento se realiza en la cavidad gastrovascular, y es en parte extracelular y en parte intracelular (en el interior de las células que tapizan la pared intestinal).

Los cnidarios carecen de sistemas respiratorio, circulatorio y excretor especializados. El intercambio de gases y la expulsión de desechos celulares se realiza por la superficie del cuerpo, y el transporte de sustancias por la mesoglea.

Son capaces de moverse, aunque de manera no muy rápida, gracias a unas células epiteliomusculares. Poseen células sensoriales epiteliales y células nerviosas organizadas en un retículo o plexo nervioso subepidérmico, sin centro nervioso especializado.

En estos animales es muy frecuente la reproducción asexual por gemación: el individuo padre da lugar a un brote que genera un nuevo pólipo o medusa completo. En la reproducción sexual los individuos suelen tener sexos separados, que forman ovarios o testículos epidérmicos en los que maduran los óvulos y espermatozoides. Los espermatozoides siempre se liberan al medio; los óvulos pueden liberarse o permanecer en el pólipo o medusa que los formó. En el primer caso, la fecundación es externa y en el segundo interna. En algunos grupos, los pólipos generan medusas asexualmente por división trasversal; las medusas son las encargadas de la reproducción sexual.

El zigoto se desarrolla creando un embrión, que, generalmente, se alarga formando una larva ciliada nadadora llamada plánula. Tras algunas horas (o días), la plánula desarrolla un nuevo pólipo, fijándose al sustrato u originando una medusa (de vida libre). En algunos casos, existe un desarrollo directo, sin fase larvaria (desarrollándose a partir de un huevo), o incluso son vivíparos.

Se establecen tres grupos sistemáticos dentro de los cnidarios: Hidrozoos, Escifozoos y Antozoos. .

Se conocen fósiles de cnidarios desde el Precámbrico, hace 700 millones de años. Han sido organismos importantes en las comunidades marinas durante toda la historia geológica, siendo la base de arrecifes que en ocasiones alcanzan espesores de varios kilómetros.

Las relaciones de los cnidarios con otros grupos animales no son claras, como tampoco su origen evolutivo.

Hidrozoos Suelen alternar fases de pólipo y medusa

Escifozoos Predomina, o incluso es exclusiva, la fase medusa.

Antozoos Constituyen el grupo más numeroso (corales, actinias y anémonas), existen muchas especies coloniales y no poseen fase medusa.

 


Platelmintos (Platyhelminthes)

Los platelmintos son organismos comunes aunque no muy conocidos. A las especies de vida libre se les conoce con el nombre genérico de planarias; a los parásitos, externos o internos, poco modificados, como duelas; y a los endoparásitos más especializados, como tenias. Hay descritas unas 15.000 especies

Son animales alargados, comprimidos dorsoventralmente y sin segmentar, lo que les da una forma acintada, de donde procede su nombre científico y común de gusanos planos.

Tienen simetría bilateral, con una cabeza anterior diferenciada. Presentan órganos y tejidos, no poseen celoma y tienen un único orificio digestivo.

Son un grupo con un gran éxito adaptativo, que habita medios muy diversificados: fondos marinos, sedimentos, suelos, ríos y aguas continentales, plantas acuáticas y algas, superficie externa de animales, excrementos, etc.

Hay muchos platelmintos adaptados a parasitar diversos animales, como exoparásitos fijos a la piel o endoparásitos habitantes del digestivo y órganos internos.

El epitelio de los platelmintos está formado por una capa de células ciliadas o por una estructura plurinucleada (sincitial). Bajo ella se encuentran varias capas musculares, tras las cuales se halla un tejido mesenquimático con numerosos espacios intercelulares que alberga los órganos internos. Es frecuente la presencia de numerosas glándulas que vierten en la epidermis.

El sistema digestivo se abre al exterior por una boca ventral y carece de orificio de salida, por lo que la boca sirve también como orificio de expulsión del alimento no asimilado. Entre la boca y la cavidad digestiva se desarrolla una faringe, a menudo evaginable en forma de trompa. La cavidad digestiva consiste en un saco ciego, dividido generalmente en tres o más ramas, que ocupa la mayor parte del cuerpo y que lleva el alimento digerido a las proximidades de los tejidos. La digestión es parcialmente extracelular y parcialmente intracelular. Los endoparásitos son capaces de absorber parte o todo el alimento directamente por la epidermis. Los más especializados han perdido el sistema digestivo.

Todo los platelmintos carecen de sistemas respiratorio y circulatorio diferenciados; el intercambio de gases se realiza por el tegumento, y el transporte por el líquido tisular que se encuentra entre las células mesenquimáticas.

Tienen sistema excretor constituido por protonefridios, que son tubos ramificados que terminan en capilares flagelados.

Poseen un sistema nervioso constituido por un plexo subepidérmico, dos ganglios anteriores y dos cordones nerviosos que parten de estos ganglios y recorren el cuerpo longitudinalmente. Entre los órganos de los sentidos pueden llevar órganos táctiles, quimiorreceptores, estatocistos y ojos, con hasta mil células agrupadas en una cúpula pigmentaria.

Algunos platelmintos pueden reproducirse asexualmente por fisión trasversal, pero el medio más corriente de reproducción es el sexual. Generalmente son hermafroditas, desarrollan ovarios y testículos en la parte posterior del cuerpo, y suelen poseer órganos copuladores para una fecundación interna.

Los huevos fertilizados se desarrollan, con frecuencia, directamente, dando lugar a diminutos gusanos semejantes a los adultos. En algunos casos existen fases larvarias ciliadas que nadan activamente hasta encontrar un medio adecuado. Los platelmintos parásitos pueden pasar por varios estados larvarios y habitar varios huéspedes diferentes antes de alcanzar la fase adulta.

La principal implicación de los platelmintos en la economía es su importancia como parásitos del ganado y de los propios seres humanos.

Se distinguen tres clases de platelmintos llamadas turbelarios, tremátodos y cestodos

Turbelarios


Planarias
Vida libre en aguas marinas o continentales,
Carnívoros o carroñeros.

Trematodos


Duelas
Endo o ectoparásitos de muchos animales, a los que se adhieren mediante ganchos o ventosas .

Cestodos

Tenias

Parásitos interno frecuentes en vertebrados, que habitan generalmente el intestino.
Se han modificado notablemente por adaptación al parasitismo, con ciclos biológicos que incluyen generalmente a más de un huésped, diversas fases larvarias y regresión general de los sistemas de órganos a excepción del reproductor.

 


Anélidos (Anellida)

Las formas más conocidas de este grupo son las lombrices de tierra, sanguijuelas y gusanos marinos. Hay descritas cerca de 10.000 especies.
Los anélidos son gusanos alargados, generalmente cilíndricos, constituidos por numerosos segmentos de organización semejante (metamería). Su tamaño oscila entre el medio milímetro y los tres metros de longitud.

Habitan generalmente sedimentos sueltos, por los que excavan gracias a su peculiar mecanismo de desplazamiento. Los hay también andadores, nadadores y habitantes de tubos que ellos construyen (gusanos tubícolas). Suelen alimentarse de materia orgánica presente en el sedimento, detritos o microbios, aunque también los hay carroñeros, fitófagos, carnívoros, filtradores o parásitos.

El exterior del cuerpo está cubierto por una cutícula formada por proteínas y polisacáridos, segregada por un epitelio. En él desembocan numerosas glándulas mucosas. Suelen llevar una especie de uñas duras quitinosas para la locomoción llamadas quetas

Bajo el epitelio se encuentran unas capas musculares circulares y longitudinales, tras las cuales se hallan en cada segmento dos bolsas celómicas que funcionan como un esqueleto hidrostático. Su locomoción habitual consiste en el ensanchamiento o alargamiento de los segmentos. Si contraen los músculos circulares, el segmento se alarga y estrecha al mantenerse el volumen del celoma constante; si se contraen los músculos longitudinales, el segmento se acorta y engruesa. La coordinación entre contracciones de las capas musculares crean ondas de engrosamiento que recorren el cuerpo del animal de delante hacia atrás, siendo un eficaz mecanismo excavador. Las formas andadoras, nadadoras y filtradoras han modificado este modo de locomoción original.
La presencia de las bolsas celómicas repetidas determina una metamería general del cuerpo que se pone de manifiesto en los sistemas muscular, circulatorio, excretor y nervioso, y queda patente en el exterior del cuerpo en los anillos que presentan estos animales.

Poseen un tubo digestivo, que comienza en una boca situada en cara ventral anterior del animal, le sigue un esófago, el estómago, un intestino rectilíneo y el ano que desemboca en el último segmento. La digestión es extracelular. La boca puede tener diferentes estructuras para la captación del alimento como dientes, ventosas o estructuras de bombeo. El esófago es, en algunas ocasiones ,evaginable en forma de bomba. Algunas formas poseen buches de almacenamiento del alimento o mollejas trituradoras.

El sistema circulatorio es cerrado. Consiste en dos vasos principales: uno dorsal y otro ventral comunicados por vasos transversales metaméricos. Poseen corazones en diversas localizaciones según la especie. Es frecuente la presencia de hemoglobina en la sangre como molécula transportadora de oxígeno.
En principio, parece que los anélidos carecían de sistema respiratorio diferenciado y la mayoría continúa obteniendo el oxígeno por el epitelio, pero algunos grupos marinos han desarrollado branquias externas en número y disposición variable.

Excretan desechos mediante metanefridios que drenan cada uno en un saco celómico, desembocando en el segmento posterior en un poro lateral.

El sistema nervioso de los anélidos es muy característico. Poseen un par de ganglios por segmento, cada uno de los cuales conecta con el de los segmentos anterior y posterior y con el del mismo segmento mediante cordones nerviosos, lo que les da forma de escalera de cuerda (escaleriforme). Todos los ganglios son ventrales, excepto los anteriores, ganglios cerebroides, que son mayores y dorsales. Los órganos de los sentidos están reducidos en lombrices de tierra y sanguijuelas, pero son variados en las formas marinas de vida activa, pudiendo llevar ojos, quimiorreceptores y órganos táctiles especializados, estatocistos, y apéndices sensoriales.

Los anélidos se clasifican en tres clases principales: Poliquetos o gusanos marinas, Oligoquetos o lombrices de tierra, e Hirudíneos o sanguijuelas.

Poliquetos

Gusanas
marinas

Marinos.
Tiene un par de protuberancias laterales por segmento y la cabeza bien diferenciada.
En algunos casos, existe una diferenciación morfológica de los segmentos al adoptar diferentes funciones. Los hay que fabrican tubos protectores con sedimentos, o calcáreos.
Tienen modos de alimentación variados: sedimentos, algas, pueden ser carnívoros, comensales y parásitos. Algunos filtran el agua mediante branquias u otras estructuras.

Oligoquetos

Lombrices
de tierra

Suelen ser dulceacuícolas o habitantes de los suelos.
Tienen la cabeza reducida, forma más cilíndrica y quetas de menor tamaño.
Suelen alimentarse de microbios y materia orgánica que consiguen al ingerir sedimentos.

Hirudíneos

Sanguijuelas

Depredadores o ectoparásitos.
Poseen ventosas para la fijación y es corriente que presenten varios anillos por segmento. Carecen de quetas
Habitan generalmente aguas continentales.

Los poliquetos suelen tener sexos separados, mientras que en oligoquetos e hirudíneos lo corriente es el hermafroditismo.
En algunos poliquetos es importante la reproducción asexual por gemación. El desarrollo puede ser directo, a partir del huevo, en oligoquetos e hirudíneos y en muchos poliquetos, algunos de los cuales, además, incuban a sus crías. Otros poliquetos poseen estados larvarios, el primero de los cuales recibe el nombre de larva trocófora, que es ciliada y nada activamente (esto es, son de desarrollo indirecto).
El origen de los anélidos es oscuro, pero los poliquetos parecen ser los antecesores de filos muy importantes, como son los moluscos y los artrópodos, además de ser el origen de los oligoquetos, a partir de los cuales evolucionaron los hirudíneos.
Existen pocos fósiles de anélidos como resultado de su cuerpo blando, aunque han dejado numerosas huellas de excavación en el fango en todos los periodos geológicos.
Económicamente son importantes en ecosistemas marinos, como fuente de alimentación de algunos peces, y en medios terrestres gracias a la aireación y fertilización de suelos producida por las lombrices.

 


Moluscos (Mollusca)

Son organismos muy frecuentes y conocidos; entre ellos se encuentran los caracoles terrestres y marinos, lapas, babosas (gasterópodos), almejas, ostras, mejillones (bivalvos), calamares, pulpos y sepias (cefalópodos), quitones (poliplacóforos), colmillos de mar (escafópodos), etc. Hay descritas actualmente unas 110.000 especies, lo que los convierte en el segundo filo de animales en cuanto al número de formas conocidas (los primeros son los artrópodos).

Son un grupo muy heterogéneo morfológicamente, pero todos su representantes poseen un plan general de organización corporal semejante, derivado de un antepasado común. Se conocen abundantes formas fósiles.

Es característico de los moluscos el poseer un cuerpo blando, una concha externa o interna de composición calcárea, segregada por un pliegue de la cavidad corporal conocido como manto; una lengua dentada quitinosa llamada rádula, y un órgano muscular llamado pie.

El modo de vida de estos organismos es muy variado, aunque siempre están ligados a ambientes húmedos. La mayoría son marinos: habitan los fondos arenosos, excavando en ellos (almejas, coquinas); las rocas (bígaros, lapas, quitones, mejillones, pulpos); las marismas y los fondos lodosos (berberechos, navajas). Algunos son nadadores pelágicos (calamares). Son frecuentes en aguas continentales y en lugares húmedos emergidos (caracoles, babosas). Su rango de tamaños es extremadamente variable: los hay desde pocos milímetros hasta 20 metros de longitud y 2 toneladas de peso, como los calamares gigantes. La complicación de su organización, especialmente en cefalópodos, es la mayor del reino animal, exceptuando a los vertebrados. Su alimentación es también variada, ya que existen filtradores, detritívoros, comedores de algas o plantas y carnívoros.

La concha de los moluscos puede estar formada por una o varias piezas. En algunos casos se ha hecho interna, como en calamares y sepias; y en otros, se ha perdido durante la evolución, como en pulpos, babosas y liebres de mar.

Poseen todos un órgano muscular principal, el pie, situado en un polo del animal que les sirve de órgano locomotor o para la captura del alimento. Está adaptado a la reptación en gasterópodos, a la excavación en bivalvos, y se encuentra diferenciado en tentáculos prensiles en los cefalópodos. Otros músculos que se dan en estos animales son los retractores de la concha, los cuales les permiten cerrarla o introducirse en ella como medida de protección.

Presentan una boca anterior con una típica lengua dentada llamada rádula, que algunos grupos han perdido. Le sigue un esófago, y luego un estómago en forma de embudo, que conecta con una glándula digestiva. La digestión puede ser extracelular o intracelular (en la glándula digestiva). Del estómago parte un intestino que elabora los paquetes fecales y termina en el ano, en la parte posterior de la cavidad del manto.

El sistema circulatorio es abierto, excepto en cefalópodos, que es cerrado. Poseen un corazón situado en una cavidad celómica dorsal y posterior, llamada cavidad pericárdica. El corazón consta habitualmente de dos aurículas posteriores y un ventrículo único anterior. Las aurículas drenan la sangre de las branquias, la pasan al ventrículo, y éste la impulsa hacia la parte delantera. La sangre posee células ameboides y hemocianina como transportadoras de oxígeno.

La respiración es, en principio, branquial. Las branquias se alojan en la cavidad del manto. El número de branquias es variable, desde varios pares a una branquia única. En algunos moluscos se han perdido, mientras que en los caracoles terrestres se ha desarrollado un pulmón en la cavidad del manto.

La excreción se realiza generalmente por dos nefridios, que conectan con la cavidad pericárdica y desembocan en la cavidad del manto en las cercanías del ano.

El sistema nervioso se dispone típicamente en un anillo periesofágico, del que parten nervios a los órganos de los sentidos; de su parte inferior salen dos pares de nervios, un par al pie, y otro al manto y a los ganglios de las vísceras. Los órganos de los sentidos principales son un par de ojos, en ocasiones muy complejos, un par de estatocistos y unos quimiorreceptores especializados cercanos a las branquias.

Presentan generalmente sexos separados y fecundación externa. Hay casos de hermafroditismo con fecundación cruzada, como ocurre en los caracoles terrestres. Algunas especies cambian de sexo durante el desarrollo. Las gónadas se sitúan dorsalmente y desembocan en el seno pericárdico, en el nefridio o en la cavidad del manto.

Es frecuente el desarrollo de una larva trocófora nadadora, semejante a la de los anélidos. En algunos casos, hay desarrollo directo, aunque muchas especies incuban los huevos y cuidan a las crías.

Existen siete clases de moluscos actuales, de las cuales las más importantes son los gasterópodos, los pelecípodos o bivalvos, y los cefalópodos.

Gasterópodos

Caracoles
Babosas

Grupo más abundante de moluscos.
Tienen concha única, muchas veces en espiral, o carecen de ella.
Pié marchador, conservan la rádula y son mayoritariamente herbívoros (existen algunos que son carnívoros).
Habitan los océanos y las aguas dulces; sin embargo, algunos se han adaptado a la vida en la tierra, aunque siempre ligados a ambientes húmedos. Los ejemplos típicos de este último caso son los caracoles y las babosas terrestres.

Bivalvos

Almejas
Ostras
Mejillones

También llamados pelecípodos o lamelibranquios. Muy abundantes.
Están adaptados a la filtración y se alimentan de partículas microscópicas que atrapan al atravesar sus branquias una corriente de agua.
Tienen el cuerpo comprimido lateralmente, y una concha formada por piezas o valvas articuladas por una charnela. Cabeza reducida.
Hay formas excavadoras como almejas, berberechos o navajas; sésiles sobre el sustrato, como ostras; y agarrados a rocas, como mejillones.

Cefalópodos

Calamares
Sepias
Pulpos
Nautilus

Amonites +

Los Cefalópodos constituyen el grupo de invertebrados más complejo.
Son moluscos adaptados a la natación y la predación.
Poseen el pie diferenciado en una serie de tentáculos con ventosas prensoras.
En la boca portan un par de poderosas mandíbulas en forma de pico.
Las formas actuales poseen concha interna o carecen de ella, a excepción del Nautilus, que posee una concha espiral formada por cámaras, en los fósiles de este grupo la presencia de concha era habitual.
Tienen un extraordinario desarrollo del sistema nervioso, sin parangón en otros invertebrados, ligado a su hábito rapaz, a su movilidad y al desarrollo de los órganos de los sentidos. Portan un par de ojos muy complejos, en cámara, semejantes a los de los vertebrados en un típico ejemplo de convergencia evolutiva. Poseen gran capacidad de aprendizaje y memoria, así como métodos de comunicación complejos, mediante cambios de coloración por cromatóforos de la piel.
Actualmente es un grupo de animales reducido a unas 600 especies de nautilos, calamares, sepias y pulpos, pero se conocen más de 7000 formas fósiles, entre las que se encuentran grupos sin representación actual, como los Ammonites con conchas en espiral, muy abundantes en el Mesozoico, y los Belemnites, semejantes a calamares, con esqueleto interno en cámaras
Los primeros fósiles de moluscos datan del Cámbrico inferior, hace 600 millones de años. Desde entonces, su registro fósil ha sido importante en todos los periodos, manteniéndose siempre como uno de los grupos animales dominantes.

Su relación con otros grupos animales es incierta, aunque la presencia de una larva trocófora y la segmentación de las formas más primitivas los relacionan con anélidos. Los estudios de ADN parecen confirmar esta relación.

Tienen importancia económica como componentes fundamentales de muchos ecosistemas. Se utilizan directamente como fuente de alimentación, especialmente calamares y bivalvos. Los caracoles y babosas terrestres pueden dañar los cultivos. Algunos gasterópodos pueden transmitir enfermedades y parásitos al ganado y a humanos.

 


Nematodos (Nematoda)

Es un filo muy numeroso. Actualmente están descritas más de 80.000 especies pero se cree que debe de haber muchas más desconocidas hasta el momento. Algunas estimaciones cifran en cerca de un millón las especies actuales.

Generalmente tienen forma alargada, de sección cilíndrica casi perfecta, sin segmentación, que va afilándose gradualmente hasta sus extremos. Normalmente son de pequeño tamaño (menores de un milímetro por lo general), pero hay especies bastante mayores, pudiendo medir unos centímetros de longitud y, excepcionalmente, casi un metro.

Habitan todo tipo de medios donde haya humedad permanente u ocasional, como fango, playas, océanos, aguas continentales, suelos, aguas termales, etc. En algunos de estos medios pueden llegar a ser muy abundantes. Existen numerosas especies parásitas en todos los grados: ectoparásitos, parásitos del digestivo, y parásitos de órganos y tejidos internos. Prácticamente todos los organismos pluricelulares pueden ser parasitados por una o varias especies de nemátodos.

El exterior del animal está cubierto de una cutícula compleja formada principalmente por proteínas del tipo del colágeno. Existe muda de esta cutícula en fases juveniles. A la cutícula sigue una epidermis y una capa muscular formada por fibras longitudinales. Carecen de músculos transversales, por lo que sus movimientos los realizan siempre curvándose.

Poseen un digestivo completo, cuyo comienzo se encuentra en la boca, la cual puede tener un gran número de dientes. A la boca sigue una faringe y un largo intestino tubular que finaliza en el ano. Carecen de sistemas respiratorio, excretor y circulatorio especializados.

La reproducción de estos animales es siempre sexual. Poseen sexos separados: generalmente las hembras son de mayor tamaño que los machos. Desarrollan una o dos gónadas que desembocan en un gonoporo. La fecundación es interna.
Los nemátodos son muy productivos: una hembra puede llegar a poner 27 millones de huevos a razón de doscientos mil al día.

La importancia económica y sanitaria de los nemátodos es notable. En primer lugar, pueden causar enfermedades humanas de diversa gravedad, especialmente en regiones tropicales, debidas a distintos parásitos intestinales y de tejidos internos. Causan también numerosas pérdidas por infecciones en plantas y en el ganado. Ecológicamente son importantes en la aireación del suelo y en la circulación de componentes minerales y orgánicos.

Evolutivamente se les creía relacionados con otros grupos de pequeños animales pero se ha visto que están relacionados con los artrópodos, más incluso que éstos con anélidos y moluscos

 


Artrópodos (Arthropoda)

Los artrópodos constituyen un inmenso grupo de animales al que pertenecen insectos como escarabajos, moscas, mariposas, hormigas, saltamontes, etc; crustáceos como cangrejos y gambas, percebes, y muchas formas menores; arácnidos como escorpiones, arañas y ácaros; varios grupos de miriápodos como escolopendras y ciempiés, además de formas menos conocidas y muchas especies fósiles como los trilobites.

El número de especies descritas se aproxima al millón, de las que más de la mitad son insectos. Esto supone mucho más que resto de especies de seres vivos juntos. Es probable que este filo incluya varios millones de especies.

Son importantes tanto en número como en biomasa en la mayoría de los ecosistemas. Ocupan todos los hábitats: marinos, dulceacuícolas, terrestres y aéreos. Se alimentan de todo tipo de materia orgánica. Su tamaño oscila entre fracciones de milímetro y varios centímetros. Nunca son muy grandes.

A pesar de su inmensa variabilidad y capacidad de adaptación, las características distintivas de este grupo son claras:

  • animales metaméricos
  • cubiertos completamente por un exoesqueleto quitinoso
  • poseen apéndices articulados (originalmente un par de apéndices por segmento).

La metamería, repetición en segmentos del mismo plan corporal, es manifiesta en las etapas larvales de todos los artrópodos y en muchos adultos. En algunos grupos es menos patente por fusión o pérdida de segmentos.
Los apéndices adquieren diferentes funciones o pueden desaparecer.

El exoesqueleto, llamado cutícula, cubre todo el exterior del animal.
Consiste en una cubierta quitinosa (polisacárido) y proteínica, a veces mineralizada, para proporcionar mayor resistencia.
Este esqueleto rígido presenta capacidad de movimientos mediante membranas articulares en las que la cutícula es más fina y flexible.
Esta capacidad de movimiento es especialmente necesaria en los apéndices articulados que presentan los segmentos (de ahí el nombre del filo, artrópodo significa “pie articulado”). Los apéndices presentan numerosas adaptaciones para funciones variadas:
- Sensoriales - Antenas, pedipalpos
- Locomotoras - Patas marchadoras, apéndices saltadores, apéndices nadadores
- Agarradoras - piezas bucales, apéndices venenosos
- Respiradoras - Branquias derivadas de los apéndices
- Copuladoras -
- Transportadores -
- Trituradores o masticadores - Piezas bucalesandadores, nadadores, sensitivas, respiratorias, copuladoras, etc.

La musculatura se dispone en haces que se insertan en la cutícula para mover las piezas rígidas mediante articulaciones. El principal medio de locomoción son los apéndices que actúan como patas o remos.

Poseen un tubo digestivo en el que la primera y última parte están quitinizadas, mientras que su parte media carece de quitina y en ella se realiza digestión y absorción.
Hay notables variaciones en el grupo en cuanto a las estructuras bucales para la obtención del alimento, glándulas digestivas, y presencia y localización de sacos ciegos.

El sistema circulatorio es siempre abierto. Poseen un vaso contráctil dorsal que actúa como corazón que impulsa la sangre de atrás hacia adelante. En este vaso se localizan una serie de aperturas laterales segmentarias que recogen sangre. La salida se realiza por la parte anterior, a través de unas arterias que vierten en diferentes partes del cuerpo, desde las que la sangre regresa al corazón atravesando los tejidos. La sangre puede llevar pigmentos para la absorción de oxígeno, como hemoglobina o hemocianina, así como amebocitos.

El sistema respiratorio es muy variado en los diferentes grupos de artrópodos. Presentan branquias, derivadas de apéndices, los crustáceos y algunas larvas de insectos acuáticos; pulmones, los arácnidos; y tráqueas, los miriápodos, insectos y algunos arácnidos.

El sistema excretor es también variable. Lo forman glándulas que desaguan en diversos órganos, como antenales en crustáceos, coxales en algunos arácnidos, o bien órganos excretores que vierten al digestivo, como los túbulos de Malpighi, en insectos, miriápodos y algunos arácnidos.
Es característico de los artrópodos la presencia de hormonas relacionadas con las etapas juveniles y con la muda del exoesqueleto, como es el caso de la ecdisona.

El sistema nervioso es originalmente ganglionar, ventral y escaleriforme, con un par de ganglios por segmento, muy semejante al de los anélidos. En algunos grupos se aprecian concentraciones de ganglios en determinadas zonas. Poseen ganglios cerebrales con dos o tres regiones diferenciadas, más importantes en las especies activas con información procedente de los órganos de los sentidos y comportamiento complejo.

Poseen gran variedad de órganos sensoriales. Muchos de ellos se localizan en pelos y cerdas, como quimiorreceptores o receptores de movimiento y presión. Otros se localizan en canales situados en la cutícula, como quimiorreceptores o receptores de vibraciones. Los ojos de los artrópodos son muy diversos, y pueden ser simples o compuestos. Suelen presentar algún tipo de estatocisto (órgano del equilibrio) y órganos auditivos en diversas partes del cuerpo. Algunos tienen órganos detectores de las vibraciones del suelo (escorpiones y otros), y es frecuente la especialización de apéndices en el olfato o tacto (antenas o pedipalpos).

Salvo pocas excepciones, los artrópodos son dióicos: presentan sexos separados. En muchas ocasiones el dimorfismo sexual es importante. La fecundación puede ser externa o interna en las formas acuáticas, aunque es siempre interna en las terrestres. Es frecuente la presencia de apéndices modificados como órganos copuladores. Los óvulos suelen ser muy ricos en vitelo.

El desarrollo de los huevos en las primeras etapas del desarrollo embrionario suele hacerse por división nuclear, pero sin segmentación o segmentando sólo la superficie. Tras el embrión pueden emerger del huevo formas juveniles semejantes a adultos (desarrollo directo) o, más frecuentemente, formas diferentes en el modo de vida, llamadas formas larvarias, que pueden ser varias en algunos casos (desarrollo indirecto). Cuando los cambios entre una etapa larvaria y la siguiente (o entre una forma larvaria y el adulto) son importantes, se habla de metamorfosis.
El exoesqueleto rígido impide el crecimiento, de modo que los artrópodos han de desprenderse periódicamente de él para poder crecer. A este proceso se le denomina muda o ecdisis. La secuencia de sucesos en la muda es: formación de la nueva cutícula no endurecida bajo la actual, eliminación de la antigua por líneas de rotura, aumento de volumen tomando agua o aire y endurecimiento de la nueva cutícula.

Hasta hace poco se creía que los artrópodos estaban claramente relacionados con los anélidos poliquetos, como lo pone de manifiesto su estructura corporal, su metamería, la organización del sistema nervioso, la presencia de apéndices metaméricos y la formación de quitina. Actualmente parece que no es así y que tienen más que ver con los nematodos
Las relaciones evolutivas entre los grandes grupos de artrópodos no están muy claras. .

Se conocen numerosos fósiles desde el Cámbrico; se hallan presentes en todos los periodos geológicos, principalmente los trilobites, los euriptéridos (quelicerados) y los crustáceos. Los artrópodos han sido un filo importantes también en épocas pasadas.

Los artrópodos se clasifican en tres grandes grupos con la categoría de subfilos, trilobites, quelicerados y mandibulados.

Trilobites

Son todos fósiles de la era primaria.
Tenían el cuerpo dividido longitudinalmente en tres regiones, una central y dos laterales (de ahí su nombre), y transversalmente en cefalotórax, abdomen y pigidio.
Poseían un gran número de apéndices birrámeos, marchadores y respiradores, un par de antenas y un par de ojos compuestos.

Quelicerados

Los Quelicerados presentan una parte anterior del cuerpo con generalmente con seis pares de apéndices.
Los primeros son los quelíceros prensores, luego unos pedipalpos sensoriales, y los posteriores son apéndices marchadores.
Carecen de antenas y mandíbulas. Se dividen en tres clases; Picnogónidos o arañas de mar, Merostomas o cangrejos cacerola, y Arácnidos: arañas, escorpiones, opiliones y ácaros.
Las dos primeras clases son acuáticas y la tercera terrestre.

Merostomas

 

Arácnidos (Arachnida)

Cuerpo dividido en dos regiones, una anterior, el prosoma o cefalotórax, no segmentada y una posterior, el abdomen, con o sin segmentación.

Presentan seis pares de apéndices en el prosoma:
- un par de quelíceros,
-
un par de pedipalpos
- cuatro pares de patas marchadoras.

Su nutrición es típicamente carnívora con digestión fuera del cuerpo del arácnido. Capturan la presa con los quelíceros u otros apéndices, muchas veces matándola o paralizándola con sustancias venenosas, vierten en la presa enzimas que la digieren externamente e ingieren el producto de la digestión gracias a una faringe bombeadora.

La absorción se hace en un intestino, el cual presenta numerosos divertículos que penetran en muchas regiones del cuerpo.

La excreción se realiza por glándulas coxales, túbulos de Malpighi o ambos sistemas.
Como órganos respiratorios, presentan pulmones en libro, tráqueas (de origen independiente a las de los insectos) o ambos tipos de órganos. Poseen un corazón dorsal en mitad anterior del abdomen.
Su sistema nervioso ha evolucionado hacia la concentración de los ganglios metaméricos típicos de los artrópodos en un ganglio anterior.
Como órganos de los sentidos, suelen presentar ojos simples localizados en el prosoma en número variable, numerosos pelos táctiles localizados por todo el cuerpo, en especial en los apéndices, y órganos en hendidura de localización variable que detectan vibraciones y tensiones.

Los arácnidos son siempre dioicos. Presentan el orificio sexual en el segundo segmento abdominal. En él desembocan las gónadas que se localizan en el abdomen.
La fecundación es interna, y generalmente la trasmisión de espermatozoides se realiza mediante espermatóforos.
Es frecuente un cortejo por parte del macho para que la hembra introduzca el espermatóforo en su orificio sexual.

Se clasifican en diez órdenes. Los más conocidos son los escorpiones, las arañas, los opiliones y los ácaros.
El resto son formas de pequeño tamaño como pseudoescorpiones, uropigios, ambipigios o solífugos (poco habituales en latitudes medias).

Se conocen fósiles de arácnidos desde el Silúrico, escorpiones primitivos. Desde el Carbonífero ya se habían diferenciado los principales órdenes actuales. scorpiones

Escorpiones

Son los artrópodos terrestres más antiguos que se conocen.
Son siempre carnívoros.
Tienen un prosoma corto con dos grandes ojos y varios pares de ojos menores.
Los quelíceros son pequeños y quelados (en pinza), y los pedipalpos mucho mayores y también quelados.
El abdomen es segmentado y presenta una zona ensanchada anterior y una más estrecha posterior que acaba en una uña venenosa con la que matan a sus víctimas.

Opiliones

Habitan lugares húmedos; tienen patas muy largas y las regiones del cuerpo reunidas en una estructura más o menos esférica.
Poseen quelíceros pequeños, pedipalpos semejantes a patas cortas, y glándulas que segregan sustancias repelentes.
Son generalmente omnívoros.

Arañas

Comprenden un grupo muy amplio de arácnidos.
Tienen el cuerpo formado por un prosoma y un abdomen bien diferenciados, separados por una constricción llamada pedicelo.
En el prosoma llevan ocho ojos dorsales y anteriores, quelíceros (en forma de uña de tamaño mediano en los que desemboca una glándula venenosa), pedipalpos (cortos semejantes a patas) y las patas.
El abdomen es globoso y sin segmentar, en la parte posterior poseen la salida de las glándulas productoras de seda. Esta seda les sirve inicialmente para tapizar nidos y la puesta de huevos, para la escalada y la dispersión aérea; diversas familias de arañas construyen con ella trampas, en ocasiones muy sofisticadas. Las arañas son siempre carnívoras y depredan generalmente insectos.

Ácaros

Los constituyen un extenso grupo de arácnidos diminutos, normalmente menores de un milímetro. Su número y variedad es inmenso, probablemente haya varios cientos de miles de especies.
Tiene el prosoma y el abdomen fusionados, y han perdido la segmentación.
Los pedipalpos y quelíceros forman, junto a la boca, una región anterior dedicada a la alimentación.
Habitan una gran diversidad de medios y se alimentan de gran variedad de sustancias. Un alto número de ellos son acuáticos, de aguas continentales o marinas. Los hay carnívoros de pequeños organismos, comedores de restos de animales y plantas, de hongos, esporas y granos de polen, y parásitos de plantas y animales.

Mandibulados

Se caracterizan por tener uno o dos pares apéndices sensoriales cefálicos llamados antenas y varios pares de apéndices dedicados al manejo del alimento llamados piezas bucales.
Se dividen en seis clases; los Crustáceos, mayoritariamente acuáticos, con apéndices birrámeos y de morfología muy variable; cuatro clases de miriápodos (Diplópodos, Quilópodos, Paurópodos y Sínfilos), y los Insectos o hexápodos, con apéndices unirrámeos y mayoritariamente terrestres.

Crustáceos (Crustacea)

Se conocen unas 30.000 especies de crustáceos.
Son organismos mayoritariamente acuáticos, generalmente marinos.

Poseen una cabeza con cinco pares de apéndices:
- dos pares de antenas
- tres pares de piezas bucales.
El tronco es más variado, generalmente diferenciado en tórax y abdomen pero con número de segmentos y tipos de apéndices muy heterogéneos.
En muchos casos presentan un caparazón que protege diversas partes del cuerpo.

Los apéndices son típicamente bifurcados en dos ramas (apéndices birrámeos), y presentan numerosas modificaciones que les capacitan para realizar funciones muy diversas.

Su desplazamiento lo realizan nadando con ayuda de los apéndices que actúan como remos, andando sobre superficies mediante apéndices marchadores, excavando también con la participación de apéndices especializados. Excepcionalmente, hay algunas formas sésiles.

Se alimentan de gran número de sustancias diferentes. Muchas formas de diversos grupos son filtradoras, para lo que se sirven de diversos tipos de cerdas localizadas en apéndices. Los hay que se alimentan de materias en descomposición, de algas, de otros animales (sobre todo moluscos y otros crustáceos), existiendo también formas parásitas externas o internas (endoparásitos).

El exterior del animal está cubierto por una cutícula con frecuencia calcificada
Tienen una boca ventral y un digestivo recto que presenta diversos ciegos y glándulas digestivas como el hepatopáncreas.

El sistema circulatorio es abierto, con un corazón dorsal alojado en el tórax, más o menos alargado, que puede estar ausente en algunas formas, o presentar corazones accesorios en otras. La sangre lleva a veces pigmentos respiratorios, como hemoglobina o hemocianina, y células ameboides implicadas en la defensa y la coagulación.

La respiración es branquial y se realiza habitualmente en los apéndices. Algunas formas menores pueden captar el oxígeno por la superficie del cuerpo.

Poseen glándulas excretoras que desembocan en la base de antenas o de las piezas bucales, aunque la excreción y osmorregulación principal parece ser branquial.

El sistema nervioso es segmentario con tendencia a la concentración. Como órganos de los sentidos principales, pueden llevar diferentes modelos de ojos, bien uno mediano impar que se presenta en larvas y en algunos adultos, o bien ojos compuestos pares, estatocistos; pelos táctiles con preferencia en apéndices; pelos quimiorreceptores en antenas y apéndices bucales.

La mayoría de los crustáceos presentan sexos separados, aunque en algunos grupos, como en los percebes, predominan las formas hermafroditas. Las gónadas se forman en el tórax o el abdomen y desembocan al exterior en gonoporos de localización variable. Generalmente transfieren los espermatozoides mediante copulación, de modo que los machos desarrollan penes a partir de apéndices modificados. Es frecuente la incubación de los huevos en cámaras especiales, o bien recogidos, o bien adheridos a apéndices. Tras el desarrollo embrionario se producen habitualmente larvas plactónicas nadadoras. Es típica la larva tipo nauplio no segmentada y que posee tres pares de apéndices y un ojo medio. Esta larva va asemejándose progresivamente a las formas adultas en sucesivas mudas, por formación de segmentos y nuevos apéndices. Hay casos de metamorfosis en percebes y parásitos. También existen casos de desarrollo directo de juveniles a partir del huevo.

La clasificación de los crustáceos es compleja con numerosas divisiones y grupos. Como formas más destacadas están las siguientes:

La relación de los crustáceos con otros grupos es incierta; se asemejan a miriápodos e insectos en que presentan piezas bucales y antenas, pero los apéndices birrámeos son exclusivos del filo. Se conocen numerosas formas fósiles desde el Cámbrico.
Su importancia económica es significativa en el campo de la alimentación (camarones, gambas, cangrejos), como fuente de alimentación para otros organismos de importancia económica, como peces o ballenas, o por el perjuicio que ocasionan a la navegación los percebes adheridos a los cascos de los barcos.

Branquiópodos

Pequeños crustáceos generalmente de unos pocos milímetros.
Suelen ser dulceacuícolas que habitan con frecuencia las aguas temporales.
Presentan formas muy diversas, como camarones salados o artemias; cladoceros o pulgas de agua .
Se alimentan por filtración.

Copépodos

Pequeños crustáceos de un milímetro o menos de longitud
Muy abundantes en océanos y aguas continentales.
Tienen un cuerpo corto cilíndrico, con grandes antenas para mantenerse en el agua sin hundirse; nadan mediante apéndices torácicos. Presentan un ojo impar.
Suelen ser filtradores, aunque hay algunos carnívoros o parásitos.

Ostrácodos

Pequeños crustáceos marinos o de agua dulce.
Cuerpo cubierto por un caparazón bivalvo y con el tronco muy reducido.
Se desplazan arrastrándose sobre el suelo o la vegetación con las antenas.
Son filtradores, carnívoros o herbívoros.

Cirripedos

Percebes

Sésiles. Los adultos presentan poca semejanza morfológica con otros crustáceos.
Tienen las extremidades orientadas hacia arriba y modificadas como estructuras filtradoras. El cuerpo se protege por una serie placas calcáreas externas. A veces desarrollan un tallo muscular que les une al sustrato (percebes), mientras que otras se fijan directamente a él.
Viven fijos en rocas, objetos flotantes u otros organismo como mejillones, cangrejos o ballenas. Hay algunas formas parásitas.
Presenta una larva nauplio nadadora para su dispersión.

Malacostraceos
Es el grupo más importante de crustáceos.
Presentan un tronco formado por 14 segmentos (8 torácicos y 6 abdominales), todos ellos provistos de apéndices.
Muchas veces el tórax se cubre con un caparazón. Generalmente respiran por branquias, derivadas de una rama de los apéndices torácicos.
Se dividen en 13 órdenes, los más importante de los cuales son los Isópodos, Anfípodos y Decápodos.

Isópodos

Marinos, dulceacuícolas o aéreos de zonas húmedas (cochinillas de la humedad).
Tienen el cuerpo aplanado dorsoventralmente, y carecen de caparazón.
Pueden ser omnívoros, detritívoros o parásitos.

Anfípodos

son marinos o de aguas dulces, aunque algunos presentan ciertas adaptaciones al medio terrestre (pulgas de las playas) . Carecen de caparazón y no presentan una diferencia clara diferencia entre tórax y abdomen. Tienen el cuerpo comprimido lateralmente. Hay formas nadadoras, andadoras y, muy frecuentemente, excavadoras. Consumen materias descompuestas o son filtradores.

Decápodos

Son el grupo más abundante de crustáceos. Comprende a formas como cangrejos, gambas, camarones, langostas, etc. La mayoría son marinos, algunos viven en aguas dulces y unos pocos se han hecho anfibios o terrestres. Tienen los tres primeros apéndices del tórax al servicio de la boca (maxilípedos), por lo que les quedan cinco pares de patas locomotoras (de ahí el nombre del grupo). Con frecuencia, los apéndices son quelados (en pinza), sobre todo el primer par. Desarrollan un caparazón que cubre dorsalmente la cabeza y el tórax (cefalotórax), y que deja cámaras branquiales laterales. El abdomen es muscular y bien desarrollado en formas nadadoras, pero puede quedar a veces reducido y replegado sobre el tórax.

Miriápodos

Se incluyen en este grupo organismos con morfología semejante: poseen una cabeza anterior, con un par antenas y varios pares de piezas bucales, y un tronco con muchos pares de patas marchadoras, lo que les da una forma alargada.
Todos ellos tienen características comunes con los insectos, como son el medio aéreo en el que habitan, la respiración por tráqueas y excreción por tubos de Malpighi.

Se conocen unas 11.000 especies.

De las cuatro clases que comprende este grupo, las más importantes son la de los Diplópodos o milpiés, con 7.500 especies, y los Quilópodos, con 3.000 especies de cienpiés y escolopendras, los otros dos grupos de miriápodos, Paurópodos y Sínfilos, tienen mucha menor importancia que los anteriores.

Diplopodos (Diplopoda)

Milpiés

Adaptados a la excavación

Suelen tener el cuerpo casi cilíndrico y la cabeza semicircular.
Sus segmentos torácicos se han fundido en grupos de dos, de modo que presentan dos pares de patas por segmento aparente.

Se alimentan de plantas y de materia orgánica en descomposición.

Quilópodos (Chilopoda)

Escolopendras y Escutijeras

Cuerpo aplanado y pinzas venenosas en la parte inferior de la cabeza.

Su régimen alimentario suele ser carnívoro.

Insectos o Hexápodos (Insecta . Hexapoda)

Los Insectos o hexápodos (hexapoda) son el grupo, con diferencia, más abundante de seres vivos. Hay descritas casi un millón de especies, lo que supera al resto de especies animales juntas.
Existen multitud de organismos conocidos pertenecientes a este grupo, tanto en su forma adulta (libélulas, grillos, termitas, cucarachas, chinches, hormigas, avispas, mariposas, moscas, mosquitos, escarabajos) como en formas larvarias (orugas, crasas de moscas, etc).

Son organismos esencialmente terrestres, aunque muchas larvas y algunos adultos pueden llevar una vida acuática. La mayoría de los insectos adultos son capaces de volar activamente.

Los insectos se caracterizan por tener el cuerpo dividido en tres regiones: cabeza, tórax y abdomen

La cabeza es anterior, lleva un par de ojos compuestos y, originariamente, tres ocelos. Los apéndices cefálicos consisten en un par de antenas y tres pares de apéndices ventrales, que actúan como piezas bucales para el manejo e ingestión del alimento.

El tórax está formado por tres segmentos, cada uno de ellos con un par de apéndices marchadores (patas). La mayoría de los grupos puede llevar, además, dos pares de alas.

El abdomen está formado por entre nueve y once segmentos sin apéndices o con un par de cercos en el adulto, aunque pueden ser muy variados en las larvas. Nunca son animales excesivamente grandes, pues su tamaño está limitado por su mecanismo respiratorio y el exoesqueleto.

Su modo de vida y alimentación son muy variados, debido a la plasticidad en su organización corporal, especialmente en sus piezas bucales, y a la capacidad de volar.

Se alimentan de todo tipo de materia orgánica: plantas y animales vivos o muertos, cadáveres o restos de los mismos, excrementos, microbios, hongos... Pueden masticarlos, sorber jugos, filtrar... Existe un alto número de formas parásitas, tanto ectoparásitas (chinches, mosquitos, pulgas, piojos) como endoparásitos (larvas de avispas parásitas).

Poseen, como el resto de los artrópodos, un exoesqueleto o cutícula quitinosa que han de mudar durante el crecimiento hasta alcanzar la edad adulta. Esta cutícula se haya impregnada de material céreo para disminuir la evaporación.

Los músculos se insertan en el interior de este exoesqueleto. Su modo de locomoción suele ser marchador, gracias a sus patas, aunque a veces pueden modificarse para excavar, saltar o nadar. Las alas que presentan la mayoría de las especies les permiten un vuelo activo, en ocasiones muy preciso.

La boca se sitúa en la cabeza en posición ventral y posee una serie de piezas bucales (cuya estructura varía según los diferentes grupos) para la captura y manejo del alimento.
La modificación de las piezas bucales es una de las claves del éxito de los insectos. Son originalmente masticadoras y cortadoras, y así las siguen manteniendo muchos grupos (libélulas, saltamontes, escarabajos, etc). Sin embargo, en otros se han hecho lamedoras (abejas, moscas,...), aspiradoras (mariposas) o perforadoras (pulgones, mosquitos, etc).
La boca se continúa con una faringe, a veces bombeadora, un estómago cuya parte anterior se modifica como molleja trituradora en los que se alimentan de sustancias sólidas, y un intestino tubular donde se produce la digestión y absorción del alimento. Muchos presentan ciegos gástricos para la digestión microbiana del alimento. El intestino posterior está quitinizado y reabsorbe el agua vertida durante la digestión. El ano desemboca en último segmento abdominal.

El sistema circulatorio es abierto. Poseen un corazón tubular alojado en el abdomen, del que parte una aorta anterior. En muchos casos existen otras bombas situadas en cabeza, tórax o patas. La sangre presenta diversos tipos de células ameboides y es generalmente incolora.

El sistema respiratorio es traqueal. Se forma por unos tubos recubiertos de quitina, que abren al exterior por espiráculos situados lateralmente en los segmentos del tórax y abdomen. El sistema de tráqueas se extiende por todo el interior del animal. En formas grandes o muy activas, existen mecanismos de ventilación del aire de las tráqueas. En insectos muy pequeños pueden faltar, y en acuáticos tienen branquias en estado larval que conectan con las tráqueas.

El sistema excretor está constituido por túbulos de Malpighi, que se extienden por el abdomen y desembocan en el intestino. Este sistema les permite reabsorber la mayor parte del agua, pudiendo colonizar de esta manera lugares muy secos.

El sistema nervioso típico de los artrópodos se forma por una serie de grandes ganglios cerebrales en la cabeza, un anillo nervioso periesofágico y dos cordones nerviosos ventrales que conectan un par de ganglios por segmento. En muchas ocasiones, los ganglios se concentran y fusionan. Como órganos de los sentidos presentan principalmente los ojos compuestos y simples situados en la cabeza, y varios tipos de quimiorreceptores y de receptores de contacto y vibración, localizados preferentemente en los apéndices.

El comportamiento de los insectos es a veces muy complejo, pero siempre muy pautado, esto es, con poca capacidad de aprendizaje o modificación.

La reproducción es generalmente sexual. Poseen gónadas pares que desembocan en los últimos segmentos abdominales. La fecundación es interna. Para la transferencia de los espermatozoides, los machos poseen un pene copulador. El número de apareamientos suele ser escaso, y las hembras son capaces de conservar los espermatozoides para fecundar todos sus huevos. Para la puesta suelen valerse de un ovopositor en forma de tubo.

El desarrollo es más o menos directo según los grupos. Hay casos en los que las formas juveniles son semejantes a las de adultos, excepto en el tamaño y la ausencia de alas y órganos reproductores maduros (saltamontes, cucarachas). Otros presentan fases larvarias de modo de vida muy diferente al de los adultos (libélulas con larva acuática y adulto volador). En otros, los modos de vida de la larva y del adulto son tan diferentes que han de pasar por una etapa inactiva (la ninfa o pupa), en la que se reorganizan todas las estructuras corporales (moscas, avispas, mariposas, escarabajos). En estos casos, la larva es una etapa siempre alimenticia, la ninfa es inactiva, y el adulto puede alimentarse de manera diferente, o bien no hacerlo y dedicarse exclusivamente a la reproducción.

Existen numerosos casos de reproducción asexual por desarrollo de huevos no fecundados (fenómeno conocido como partenogénesis, y que se da en muchos pulgones), o división del embrión tras la fecundación (fenómeno llamado poliembrionía, que se da en avispas parásitas).

Algunos insectos, como las termitas, las abejas, las hormigas o las avispas, han alcanzado un desarrollo social sin equivalencia en otros grupos animales. Forman sociedades con un solo individuo reproductor y, en ocasiones, desarrollan varias castas o tipos de individuos no reproductores, con morfología y funciones diferentes.

El grupo se divide en más de veinte órdenes que se engloban en dos subclases, dependiendo de si son anteriores al desarrollo de las alas y, por tanto, nunca las han tenido (apterigotos), o de si poseen alas, o las han tenido y perdido por evolución (pterigotos).

Apterigotos

Tisanuros
(Thysanura)

Pececillos de plata

Presentan forma aplanada con tres cercos caudales.
Se alimentan de restos vegetales.

Colémbolos
(Collembola)

Pequeños insectos con un aparato saltador.
Habitan los suelos y suelen alimentarse de musgo.

Pterigotos

Odonatos
(Odonata)

Libélulas
Caballitos del diablo

Buenos voladores.
Depredadores al vuelo de otros insectos.
Tienen larvas acuáticas también depredadoras.

Ortópteros
(Orthoptera)

Saltamontes, cigarras y grillos

Adaptados al régimen fitófago.
Suelen tener el último par de patas adaptado al salto.

Isópteros.
(Isoptera)

Termitas

Insectos sociales comedores de celulosa.
No presentan alas, excepto machos y hembras reproductores.

Hemípteros
(Hemiptera)

Pulgones, chinches

Poseen un aparato bucal perforador-chupador.
Son parásitos de plantas o predadores

Himenópteros
(Hymenoptera)

Avispas, abejas, hormigas

Son generalmente parásitos o carnívoros.
Presentan con frecuencia formas sociales.

Dípteros
(Diptera)

Moscas, tábanos, mosquitos y crasas

Presentan un aparato bucal chupador o picador.
Tienen sólo un par de alas.
Las fases larvarias son muy diferentes a los adultos, y están ligadas a medios húmedos.

Lepidópteros
(Lepidoptera)

Mariposas y polillas

Las larvas son orugas fitófagas.
Los adultos presentan alas grandes cubiertas de escamas. Se alimentan de jugos vegetales o no se alimentan.

Coleópteros
(Coleoptera)

Escarabajos, gorgojos, mariquitas ...

Presenta gran variedad de especies y modos muy variados de alimentación.
Su primer par de alas está modificado en forma de hélitros protectores.

Los insectos se hallan claramente emparentados evolutivamente con los miriápodos y más lejanamente con los crustáceos con los que forman el subfilo mandibulados.

No hay muchos fósiles ya que son organismos pequeños, terrestres y presentan un esqueleto orgánico. A finales del periodo Carbonífero ya existían la mayoría de las formas actuales.

Los insectos son organismos extraordinariamente importantes desde el punto de vista de la economía humana. Abejas, mariposas y otros insectos voladores son los responsables de la polinización de las flores para producir frutos y semillas en muchas plantas (leguminosas, frutales, etc). Muchas especies son plagas agrícolas (Ortópteros como langostas, larvas de mariposas y escarabajos, pulgones chupadores, etc), pudiendo consumir todas las partes de la planta y afectar a todas las especies vegetales. Hay gran número de ectoparásitos (mosquitos, pulgas, piojos, chinches), quienes, además de nutrirse del ganado, las plantas o los humanos, son vectores de enfermedades víricas, bacterianas o fúngicas (malaria, sueño, fiebre amarilla, peste). Hay también gran número de especies endoparásitas, que generalmente afectan a otros insectos (avispas parásitas sobre orugas). Existen especies comedoras de celulosa que pueden causar graves daños a construcciones y libros (termitas y escarabajos barrenadores). Muchos se alimentan de otras fibras de origen animal o vegetal, y pueden dañar la ropa o alfombras (polillas). Otros se nutren de semillas y pueden dañar gravemente productos almacenados, como cereales o semillas de leguminosas. Por último, de las larvas de determinadas orugas se obtiene la seda.

Resumen de la organización corporal de los artrópodos
Grupo
División del cuerpo
Apéndices
Otros órganos
Número de especies
Trilobites
  • Cefalon
  • Torax
  • Pigidio
  • Antenas
  • Piezas bucales
  • Apéndices andadores birrámeos
1 par Ojos comp.
Extinguidos en la era primaria
Quélícerados
Aracnidos
  • Cefalotorax
  • Abdomen
  • Pedipalpos
  • 4 pares de Apéndices andadores
  • Otros apéndices modificados
Varios ojos simples

65.000
Mandibulados
Crustáceos
Variable
  • Anténulas unirrámeas
  • Antenas birrámeas
  • Apéndices birrámeos variados
Variable
Muchos tipos
45.000
Diplópodos
  • Cabeza
  • Tronco con segmentos fusionados
  • Antenas
  • Piezas bucales
  • Apéndices marchadores
    2 pares por diplosegmento fusionado
1 par de ojos compuestos
7.500
Quilópodos
  • Cabeza
  • Tronco
  • Antenas
  • Piezas bucales
  • Apéndices marchadores
1 par de ojos compuestos
3.000
Hexápodos
  • Cabeza
  • Torax 3 segmentos
  • Abdomen
  • Antenas
  • Piezas bucales
  • 3 pares de patas marchadoras
1 par de ojos comuestos
3 ojos simples
generalmente 2 pares de alas
900.000

Relaciones evolutivas Artrópodos


Equinodermos (Echinodermata)

Simetría pentarradiada secundaria . Las larvas tienen simetría bilateral
Todos marinos.
Tienen un esqueleto interno formado por placas calcareas que pueden ser fijas o móviles.
Presentan un ; el sist

Alimentació variada pero no hay formas parásitas de otros animales.
Unas Muchos fósilEquinodermos

Los equinodermos son animales marinos frecuentes que pueblan las costas y los fondos oceánicos, alcanzando en ocasiones densidades muy elevadas. Entre los más conocidos se encuentran las estrellas de mar, los erizos de mar, las ofiuras y las holoturias o pepinos de mar. Hay descritas unas 6.000 especies actuales vivas y abundantes formas fósiles.

Es característico de los equinodermos la presencia de un sistema ambulacral, que les es propio y exclusivoconstituido por un conjunto de sistema de tubos internos que funcionan con agua de mar a presión vasos desarrollados a partir del celoma con numerosas terminaciones móviles llamadas pies. Los pies ambulacrales les sirven como órganos locomotores, capturadores del alimento y respiratorios.

Es también típica en este grupo la simetría pentagonal que presenta su cuerpo.
No tienen cabeza diferenciada ni segmentación. Sus movimientos son habitualmente lentos.

Se alimentan de otros animales (bivalvos, estrellas de mar), algas (erizos) o materia orgánica.
Nunca son parásitos.

El exterior del cuerpo está formado por una delgada epidermis que cubre un esqueleto interno, formado por placas calcáreas fijas o móviles. En estas placas existen perforaciones por donde surgen los pies ambulacrales, y, en muchos casos, articulan espinas.

Poseen un sistema digestivo bien desarrollado, con una boca generalmente ventral y un ano dorsal.

Carecen de sistemas circulatorio y excretor diferenciados.

El respiratorio es variado, según los diferentes grupos, y a menudo está ausente, tomando entonces el oxígeno por la superficie del cuerpo y los pies ambulacrales.

Sus sistema nervioso consiste generalmente en un anillo que rodea el esófago, del que parten cinco nervios radiales.
No suelen presentar órganos de los sentidos especializados. Poseen células sensoriales de luz, contacto y estímulos químicos.

Tienen siempre reproducción sexual; los sexos están separados con escaso dimorfismo sexual. La fecundación es siempre externa.
Poseen larvas ciliadas con simetría bilateral. Pueden pasar por varias fases larvarias diferentes antes de alcanzar la etapa adulta con simetría radiada.

Actualmente hay cinco clases de equinodermos vivientes (Crinoideos, Asteroideos, Ofiuroideos, Equinoideos y Holoturoideos), y se conocen varias más fósiles.

Crinoideos

Lirios de mar

Poseen la boca y el ano en parte superior del cuerpo, tienen varios brazos, con frecuencia ramificados, con pies ambulacrales para capturar el alimento.
Habitualmente viven fijos al sustrato sostenidos por un pedúnculo.

Asteroideos

Estrellas de mar

Tienen forma de estrella de cinco puntas.
Sus brazos son móviles y llevan un surco inferior por el que salen los pies ambulacrales locomotores.
Son carnívoros, se alimentan de animales de movimientos lentos (bivalvos, gasterópodos, anélidos, equinodermos) o de organismos muertos.

Ofiuroideos

Ofiuras

Son el grupo con mayor número de representantes. Habitan sobre todo los fondos marinos profundos.
Su cuerpo se organiza en un disco central aplanado, del que parten cinco brazos delgados y muy móviles provistos de espinas. Los pies ambulacrales tienen salida en la parte ventral de los brazos pero no forman un canal medio como en los asteroideos.
Se alimentan generalmente de detritos del fondo marino.

Equinoideos

Erizos de mar

Tienen forma globular, se encuentran cubiertos de espinas y carecen de brazos.
La estructura del cuerpo es rígida, pues las placas esqueléticas se hallan fundidas en un caparazón subepidérmico.
Se desplazan mediante sus pies ambulacrales y suelen ser comedores de algas, sedimentos o detritos. Presentan una estructura bucal formada por cinco uñas, conocida como linterna de Aristóteles.

Holoturoideos

Holoturias
Pepinos de mar

Tienen un cuerpo alargado carente de brazos y con esqueleto muy reducido.
Presentan cinco áreas con pies ambulacrales, tres ventrales y dos dorsales menos desarrolladas y una zona alrededor de la boca diferenciada en tentáculos.
Se alimentan de partículas, que quedan retenidas en la mucosidad de sus tentáculos, o ingiriendo sedimento rico en materia orgánica.

Los equinodermos son un grupo de gran importancia fósil. Sus primeros representantes aparecen en el Cámbrico inferior. Las formas primitivas tenían una simetría bilateral, su simetría radiada pentámera era secundaria. Fueron organismos especialmente abundantes en los últimos periodos de la era primaria. Desde entonces, el número de especies y su abundancia han ido reduciéndose hasta la actualidad.

Su desarrollo embrionario demuestra una relación con los cordados. Se encuentran más alejados evolutivamente del resto de grandes grupos de invertebrados.

 


Cordados (Chordata)

Pertenecen a este grupo los organismos mejor conocidos: todos los mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces, además de algunas formas más raras, como los anfioxos o pececillos de plata y las ascidias. Hay descritas unas 45.000 especies diferentes.

El filo permite un diagnóstico claro atendiendo a tres características distintivas que presentan todos sus miembros en alguna fase de su desarrollo:

  • un cordón nervioso dorsal
  • la presencia de una varilla esquelética cartilaginosa dorsal, la notocorda
  • el desarrollo de hendiduras branquiales o bolsas faríngeas en la garganta o faringe.

 

Son animales con simetría bilateral, celomados, con un digestivo de dos aperturas. Desarrollan cierta metamería, que queda patente en el sistema nervioso, esqueleto, musculatura, sistema excretor, sistema circulatorio y sistema filtrador o branquial. Tienen un sistema circulatorio cerrado. Se reproducen habitualmente de modo sexual; los sexos son separados, aunque hay algunos casos de reproducción asexual.

El modo de vida de los cordados es muy variado. Abarca desde formas sésiles marinas filtradoras, como las ascidias, hasta animales muy activos que habitan medios aéreos como aves y mamíferos.

El filo se divide en tres subfilos conocidos como Urocordados o Tunicados, Cefalocordados y Vertebrados o Craneados.

Parece claro el origen de los Cefalocordados: provienen de las larvas de Urocordados por neotenia (maduración reproductiva de formas larvarias) y de la evolución de éstos para dar lugar a los Vertebrados. Las relaciones de los Cordados con el resto de los animales son menos claras. De los grandes filos de animales, el más próximo es el de los Equinodermos.

Urocordados  (Urochordata)

Son conocidos como Ascidias.
Son animales marinos de pequeño o mediado tamaño que se alimentan por filtración.
En su mayoría viven fijos al sustrato.
Tienen una fase larvaria móvil parecida a la de un renacuajo, que presenta la notocorda, el cordón nervioso dorsal y unos músculos metaméricos para la propulsión.
La fase adulta desarrolla un aparato filtrador faríngeo con el que obtiene el alimento.

 

Cefalocordados (Cephalochordata)

Los Cefalocordados o anfioxos son pequeños animales pisciformes que se alimentan por filtración.
Carecen de aletas pares y viven semienterrados en la arena, aunque tienen la capacidad de nadar activamente para cambiar de lugar o escapar de depredadores.
Las formas adultas presentan las tres características distintivas de los cordados.

Vertebrados  (Vertebrata)

Los Vertebrados incluyen la mayor parte de las especies y las formas más complejas de cordados.
Se caracterizan por tener:

  • Cráneo: Una caja esquelética que protege el encéfalo
  • Vértebras: Unas piezas esqueléticas articuladas que sustituyen a la notocorda.

A este subfilo pertenecen los peces (agnatos, condictrios y osteictios), anfibios, reptiles, aves y mamíferos.

Presentan un registro fósil muy completo y se conocen fósiles desde el Ordovícico, hace 500 millones de años.

 
Clasificación de los Cordados
 Subfilo  Superclases      Clases Superórdenes  Órdenes
Urocordados      
Cefalocordados      
Vertebrados

Agnatos 

Placodermos (+)  
Ciclóstomos   
Gnatóstomos Pisciformes Anamniotas Paleictios (+)  
Condictrios Holocéfalos  
Elasmobranquios Seláceos
Batoideos
Osteictios Actinopterigios  
Sarcopterigios
Tetrapodos Anfibios   Anuros
Urodelos
Amniotas Reptiles    Quelonios
Escamosos
Cocodrilos
Aves   
Mamíferos Monotremas  
Marsupiales  
Euterios Insectívoros
Roedores
Logomorfos
Quirópteros
Primates
Carnívoros
Pinípedos
Perisodáctilos
Artiodáctilos
Cetáceos
Proboscídeos
Sirenios

Agnatos (Agnatha)

Pertenecen a este grupo un pequeño número de peces con características muy peculiares.
Los representantes actuales son conocidos como lampreas y mixines o peces bruja.
Se incluyen en este mismo taxón un grupo de peces acorazados fósiles de la era primaria conocidos como Ostracodemos.

Es característico de los agnatos la ausencia de mandíbula y de aletas pares, que son características comunes al resto de los vertebrados.

Las especies de agnatos actuales son peces alargados, sin escamas y con esqueleto cartilaginoso. Los ostracodermos fósiles poseían un esqueleto óseo y unas fuertes placas epidérmicas, también de naturaleza ósea, que les servía de coraza protectora.

El modo original de alimentación de los agnatos es por filtración. Así lo hacían los ostracodermos y lo continúan haciendo las larvas y algunos adultos de las formas actuales. Éstos toman agua por la boca y la filtran en estructuras faríngeas especializadas, las branquias, reteniendo el alimento que es conducido al aparato digestivo.

Los mixines y la mayor parte de lampreas adultas han cambiado este régimen por el del parasitismo.

La respiración de los agnatos es branquial, aprovechando el mismo aparato filtrador para realizarla. La salida del agua se efectúa por un número variable de hendiduras branquiales.

Estos organismos se clasifican en dos órdenes: los Ostracodermos fósiles y los Ciclóstomos actuales.

Sus relaciones con otros cordados y vertebrados son evidentes.
Proceden evolutivamente de los cefalocordados (Anfioxos), como se ponen de manifiesto en la estructura y fisiología de las larvas de lampreas.

Los agnatos primitivos han sido los antepasados de los placodermos, primeros vertebrados gnatóstomos, y origen de los actuales grupos de peces, desarrollando una mandíbula a partir del primer arco branquial.

Se conocen fósiles de ostracodermos en el Ordovícico y Silúrico, extinguiéndose posteriormente. Los fósiles de ciclóstomos son raros.

La importancia económica de este taxón es escasa; sólo cabe reseñar los daños causados por lampreas en algunas poblaciones piscícolas.

Gnatóstomos

Vertebrados con mandíbula y aletas pares

Condictrios (Chondrichthyes)

Pertenecen a este grupo los tiburones, mielgas, rayas, mantas, torpedos y quimeras. Se conocen unas 900 especies.

Los condictrios son peces con esqueleto cartilaginoso, tienen una boca subterminal ventral, una aleta caudal heterocerca, aletas pares pectorales y pelvianas, careciendo de vejiga natatoria.

Todos los condictrios son animales marinos.
Su rango de tamaños abarca desde algunos centímetros a 15 metros de longitud en el caso del tiburón ballena.

Su modo de alimentación más común es la depredación: así lo hacen los tiburones que se alimentan generalmente de peces o las rayas que lo hacen de moluscos y crustáceos de los fondos marinos. Sin embargo, los mayores representantes, como las mantas y el tiburón ballena, lo hacen por filtración.

Su piel puede estar cubierta con escamas placoideas, de estructura semejante a la de los dientes, por lo que reciben también el nombre de dentículos dérmicos, o puede estar desnuda.

Su respiración es siempre branquial.
Las branquias son faríngeas y se abren al exterior generalmente por 5 ó 7 hendiduras branquiales.

Tienen buen sentido del olfato, y también del oído, pues son capaces de detectar vibraciones mediante la línea lateral y detectar las distorsiones en los campos eléctricos causadas por las posibles presas; su vista tampoco es mala.

En la reproducción es muy corriente la fecundación interna mediante los órganos copuladores que los machos llevan en las aletas pelvianas.

Son mayoritariamente ovíparos, pero existen casos frecuentes de ovoviparismo y viviparismo.
El número de descendientes en las puestas o en los partos no es tan elevado como en otros peces.

El grupo presenta dos subclases, los holocéfalos y los elasmobranquios.

Holocéfalos

Quimeras

Peces de forma y características extrañas. Presentan un opérculo que cubre las branquias, no poseen escamas, y sus vértebras están escasamente desarrolladas, conservando la notocorda original de los cordados. Habitan mares profundos.

Elasmobranquios. Incluyen la mayoría de los condictrios; tiburones y rayas.

Seláceos

Tiburones

El orden incluye a los tiburones con cuerpo cilíndrico y hendiduras branquiales laterales

Batoideos

Rayas, torpedos, mantas

que incluye torpedos y rayas con cuerpo aplanado dorsoventralmente, desarrollo de aletas pectorales y branquias ventrales.

Los condictrios parece que proceden evolutivamente de los peces mandibulados primitivos llamados placodermos. Se conocen fósiles desde el devónico.


Osteictios (Osteichthyes)

También se les conoce como peces óseos. Pertenecen a esta clase la inmensa mayoría de los peces actuales.

El número de especies descritas se aproxima a 25.000 y siguen descubriéndose nuevas especies a ritmo regular, por lo que su número podría superar las 30.000, lo que excedería al resto de especies de vertebrados reunidas.

Los peces óseos se caracterizan por tener una boca terminal, cuerpo cubierto de escamas dérmicas, un opérculo que proteje la salida de las branquias, dos pares de aletas laterales y una aleta caudal generalmente simétrica. Poseen una estructura interna de flotación llamada vejiga natatoria.

Tiene forma generalmente ahusada, aplanada lateralmente, lo que disminuye su rozamiento con el agua al desplazarse.

Poseen una serie de aletas para su propulsión y maniobrabilidad en el agua. Las aletas impares incluyen una o varias dorsales, la anal y la aleta caudal. La aleta caudal suele ser la principal propulsora del animal y el resto actúan de estabilizadoras. Las aletas pares son laterales y sirven para maniobrar, poseen dos torácicas anteriores y dos pelvianas posteriores.

Sobre este plan general existen muchas variaciones: hay peces muy alargados como las anguilas; globosos como pez luna; o en forma de caja como los gobios; planos y asimétricos como lenguados; y con formas muy complejas como los caballitos de mar.
El tamaño de los osteíctios varía entre un centímetro a varios metros de longitud. No alcanzan nunca tamaños tan grandes como los mayores tiburones (condictrios) o ballenas (mamíferos).

Habitan todo tipo de aguas oceánicas y continentales cuyas condiciones no sean muy extremas. Se alimentan de una gama amplísima de alimentos.

El exterior de los peces óseos suele estar cubierto de estructuras planas imbricadas óseas o córneas, llamadas escamas. En algunos casos raros pueden carecer de ellas. Pueden poseen múltiples coloraciones externas como modo de camuflaje, advertencia o reconocimiento entre individuos.

La musculatura está constituida principalmente por una serie de paquetes musculares metaméricos laterales, cuya función es propulsar la aleta caudal.

Su sistema circulatorio es cerrado. Poseen un corazón ventral anterior formado por una aurícula y un ventrículo. La sangre que parte del corazón riega, en primer lugar, las branquias, repartiéndose luego por el resto del cuerpo.

La respiración típica es branquial, aunque en algunos casos pueden suplirla mediante respiración cutánea, tragando aire o incluso respirando por pulmones (peces pulmonados). Las branquias están alojadas en la faringe y su salida está protegida por un repliegue del cuerpo llamado opérculo.
La vejiga natatoria, característica de este grupo de peces, es el resto de un saco respiratorio pulmonar que desarrollaron los osteíctios primitivos dulceacuícolas. En la mayoría de los peces actuales se utiliza como medio de flotabilidad neutra, introduciendo o sacando gases en ella, pero en los peces pulmonados sigue funcionando como pulmón. Este saco respiratorio es el origen evolutivo de los pulmones en los vertebrados terrestres.

Los órganos excretores consisten en unos riñones dorsales alargados.

Como órganos de los sentidos, poseen un par de ojos laterales, cámaras olfativas anteriores, las narinas y el sistema de la línea lateral, formado por escamas modificadas que permiten detectar vibraciones en el agua.

Habitualmente presentan sexos separados, aunque hay especies hermafroditas. En algunos casos, el mismo individuo puede cambiar de sexo debido al ambiente, alimentación o grupo social en el que viva. La fecundación es externa y generalmente ponen gran cantidad de huevos. Hay algunos casos de ovoviviparismo como en las gambusias.

La clasificación de este grupo es compleja. Se hacen dos subclases, Actinopterigios y Sarcopterigios.

Actinopterigios

Los son peces de aletas radiales mayoritarios en la actualidad, sobre todo el grupo de los teleósteos, que representa el 95% de los peces actuales.

Sarcopterigios

Los son peces de aletas lobuladas, es decir con una base carnosa sostenida por un esqueleto interno formado por varios huesos, y poseen además una comunicación entre las fosas olfatorias y la cavidad bucal.
Actualmente son muy escasos.
Entre ellos se encuentran los Ripidistios fósiles, los Celacantos también fósiles pero con un representante actual, y los peces Pulmonados, con tres géneros de peces actuales.

Los osteíctios aparecen por primera vez en el Devónico, hace unos 400 millones de años, por evolución de los placodermos fósiles.

Parece ser que los primeros osteíctios vivieron en aguas continentales y desarrollaron un pulmón esofágico.
De los ríos y lagos regresaron al mar, donde se hicieron los peces dominantes.
Los Ripidistios desarrollaron la musculatura de los apéndices y la respiración pulmonar, dando lugar a los anfibios primitivos en el Carbonífero inferior, hace unos 340 millones de años.

Los peces óseos representan una importante fuente de alimentación, tanto directamente para el consumo humano como para la fabricación de piensos y harinas de pescado para el ganado.


Anfibios (Amphibia)

Pertenecen a este grupo unas 2.000 formas actuales de ranas, sapos, salamandras, tritones y unos animales ápodos, que viven enterrados en barro, llamados cecilias.

Los anfibios son tetrápodos con una clara transición durante su vida desde un medio acuático a uno terrestre.
Están ligados por su reproducción al agua. En ella viven sus larvas provistas de branquias tegumentarias externas.
Tras un periodo de crecimiento, sufren una metamorfosis en la que cambia su modo de respiración y desarrollan estructuras que les permiten la vida aérea.
Normalmente continúan durante toda su vida ligados a ambientes húmedos.

Los adultos suelen alimentarse de insectos, mientras que las larvas comen habitualmente algas y plantas acuáticas.

Los anfibios actuales poseen la piel desnuda, generalmente humedecida por numerosas glándulas, algunas de las cuales pueden producir sustancias tóxicas defensivas, a veces muy potentes. Posee también cromatóforos que le proporcionan color, el cual puede cambiar en ciertas ocasiones. Bajo ella se encuentran abundantes vasos sanguíneos.

Los adultos presentan cuatro patas con un esqueleto interno ligado a la columna vertebral por las cinturas.

El corazón de las larvas es semejante al de los peces, con una aurícula y un ventrículo, pero en los adultos se desarrolla una segunda aurícula que recoge la sangre procedente de los pulmones.

Aunque las larvas poseen branquias tegumentarias externas, durante su metamorfosis se desarrollan los pulmones torácicos pares a partir del esófago. En todos los anfibios es importante la respiración cutánea; en algunos es su único modo de respiración. En el mecanismo de ventilación pulmonar interviene la cavidad bucal, que proporciona la presión necesaria para que el aire entre en los pulmones. La cavidad bucal conecta con el exterior mediante unos orificios denominados narinas. Los mecanismos respiratorios son aprovechados por muchas ranas para emitir sonidos como medio de comunicación.

La reproducción se encuentra casi siempre ligada al agua, pues los huevos dan lugar a una larva acuática, el renacuajo. Hay casos de desarrollo directo, sin etapa larvaria, y algunas especies son vivíparas.

Los anfibios actuales se incluyen en una subclase llamada lisanfibia. Son animales muy especializados y diferentes de los anfibios primitivos. Se dividen en tres órdenes llamados Anuros, Urodelos y Ápodos.

Anuros

Ranas y sapos

Los adultos presentan una cabeza y tronco unidos y carecen de cola.
Las patas posteriores se encuentran adaptadas al salto.

Urodelos

Salamandras y tritones

Tienen un cuerpo dividido en cabeza, tronco y cola bien diferenciados.

 

Ápodos

Cecilias

Grupo reducido de anfibios tropicales excavadores que carecen de patas.

Los anfibios fósiles eran muy diferentes de las formas actuales; en muchos aspectos eran más semejantes a reptiles tanto en la forma como en la superficie del cuerpo.

Los anfibios proceden evolutivamente de peces osteíctios que se adaptaron al medio terrestre durante el periodo Devónico. Esta transición está bien documentada en el registro fósil, lo mismo que la de los anfibios primitivos a los reptiles durante el Carbonífero. Sin embargo, entre las formas de anfibios primitivas y las actuales, el registro es muy fragmentario.

La principal importancia económica de los anfibios es el consumo de insectos en zonas húmedas


Reptiles (Reptilia)

Pertenecen a este grupo organismos vivientes conocidos y frecuentes como las tortugas terrestres y marinas, lagartos, lagartijas, serpientes y cocodrilos, además de muchos fósiles como dinosaurios, pterosaurios voladores, ictiosaurios marinos y muchos más.
Es un grupo con un pasado mucho más importante que su representación actual.

Las formas vivientes suman algo más de 5.000 especies que habitan sobre todo regiones tropicales subtropicales y templadas, estando ausentes en latitudes elevadas. Son más frecuentes en zonas cálidas.
La mayoría se desplazan sobre el suelo, pero hay muchas especies acuáticas (cocodrilos, tortugas, iguanas marinas, serpientes marinas) y algunas excavadoras.

Su tamaño varía de pequeños (pocos centímetros), a muy grandes, como los cocodrilos actuales que pueden medir hasta 7 metros y pesar más de una tonelada, o algunas tortugas que alcanzan 500 Kg. Algunas especies fósiles fueron mucho mayores.

Todos los reptiles son amniotas, presentan una cubierta embrionaria en el huevo, el amnios, que les permite un desarrollo directo. Al eclosionar aparecen formas juveniles semejantes a los adultos en lugar de larvas acuáticas, como ocurre en los anfibios.

Las formas actuales son poiquilotermos, es decir, no tienen una temperatura corporal constante; su regulación se hace por fuentes externas como la radiación solar. Este es el motivo de que no habiten regiones muy frías. Muchos hibernan, permanecen inactivos en periodos con condiciones extremas por frío o calor.

Tienen el cuerpo cubierto de escamas o placas córneas secas con muy pocas glándulas, y realizan mudas regulares. Esta estructura les hace muy resistentes a la desecación.

Presentan habitualmente cuatro apéndices pentadáctilos que se pierden en las serpientes y algunos lagartos. Casi todas las vértebras presentan costillas y las torácicas se unen en un esternón ventral.

Su corazón está constituido por dos aurículas y un ventrículo, excepto en los cocodrilos que presentan dos aurículas y dos ventrículos.

Su sistema respiratorio es siempre pulmonar, aunque algunas tortugas marinas poseen parte de su respiración cloacal. No tienen diafragma, por lo que la ventilación se realiza por movimientos de los músculos del tronco (excepto en las tortugas, que han de tragar el aire al estar los pulmones incluidos en el caparazón rígido).

La mayoría son ovíparos; sus huevos se hallan protegidos por una cubierta córnea o calcárea y los depositan en logares adecuados para su desarrollo. Algunas serpientes y lagartos son ovovivíparos. Excepto en los cocodrilos, el resto de las crías de los reptiles actuales no reciben cuidados de sus padres.

Existen actualmente cinco órdenes de reptiles, pero su número se eleva a más de veinte si se cuentan las formas fósiles.

Principales grupos de reptiles vivientes

Quelonios

Son un grupo muy antiguo. Reciben el nombre común de tortugas, y se caracterizan por no tener dientes en la boca sino un pico córneo y desarrollar un caparazón protector óseo con escudos córneos, en el que retraen la cabeza y las extremidades para protegerse. Muchas de ellas son acuáticas.

Escamosos

Constituyen el grupo más numeroso de reptiles actuales, poseen el cuerpo cubierto de escamas córneas.
A este orden pertenecen los lagartos y las serpientes que han perdido las extremidades modificando su modo de locomoción.

Cocodrilos
(Crocodilia)

Los son los únicos supervivientes, junto con las aves, del grupo de reptiles dominantes durante el Mesozoico, los Arcosaurios.
Son grandes reptiles carnívoros adaptados a medios húmedos.

Entre los órdenes fósiles cabe destacar los siguientes:

Pelicosaurios

Reptiles muy primitivos de Carbonífero y Pérmico con una gran cresta dorsal antecesores de los Terápsidos.

Terápsidos

Grupo de reptiles que fue adquiriendo progresivamente los caracteres de los mamíferos.
Vivieron durante el Pérmico y Triásico, y de ellos evolucionaron los mamíferos.

Plesiosaurios

Eran reptiles adaptados al medio marino, generalmente con un cuello largo y extremidades en forma de remo con las que se desplazaban. Vivieron durante todo el Mesozoico.

Ictiosaurios

También eran marinos, pero más adaptados a la vida acuática, tenían forma de pez y sus formas más evolucionadas eran vivíparas. Vivieron durante todo el Mesozoico.

Dinosaurios

Saurisquios

Eran dinosaurios mayoritariamente bípedos, muchos de ellos carnívoros. Tiranosaurios, Deinonichus, y Diplodocus pertencecían a este orden. De algunas formas primitivas evolucionaron las aves.
Taxonómicamente las aves son dinosaurios saurisquios
Ornitisquios Eran dinosaurios mayoritariamente bípedos y hervívoros como Estegosaurios, Anquilosaurios, Iguanadones y Ceratópsidos.

Pterosaurios

Eran reptiles adaptados al vuelo con alas formadas por una membrana semejante a la de los murciélagos actuales, pero sostenida por un dedo meñique muy desarrollado.

Los primeros reptiles surgieron por evolución de los anfibios en el Carbonífero medio o superior hace unos 310 millones de años.
Han tenido diversas radiaciones que los mantuvieron como grupo de animales terrestres dominantes durante el final de la era primaria y toda la secundaria. Al final de este periodo se extinguieron la mayoría de los órdenes, quedando sólo los cinco actuales relegados a ambientes especializados.

Económicamente son poco importantes. Las serpientes venenosas pueden causar problemas de salud en algunas regiones tropicales. En ocasiones se utilizan para obtención de pieles (cocodrilos, serpientes).


Aves (Aves)

Las aves constituyen un grupo de vertebrados altamente especializados por su adaptación al vuelo. Son muy similares a los reptiles en muchos aspectos.

Se conocen unas 9.000 especies.
Su diversidad morfológica es menor que la del resto de las clases de vertebrados.

La capacidad de volar capacita a las aves para realizar desplazamientos rápidos y en ocasiones muy largos (migraciones), para el acceso a zonas vedadas o de difícil acceso a otros vertebrados, para la posibilidad de huída rápida frente a depredadores terrestres y para practicar un método de observación privilegiado.

 

El periodo de permanencia de las aves en el aire es muy variable. Va desde las que se alimentan en el aire y no se posan más que para la puesta y para alimentar a los pollos (como ocurre con los vencejos), pasando por las que utilizan el vuelo como medio de desplazamiento entre lugares de alimentación en tierra, por las que únicamente vuelan como medio de defensa (como las perdices), hasta las que han perdido totalmente la capacidad del vuelo (como avestruces o pingüinos).

Este grupo de animales se caracteriza por la presencia de plumas, un pico córneo y las extremidades anteriores modificadas para el vuelo. No suelen ser muy grandes. Las mayores aves actuales, las avestruces, pesan sobre 160 kilos; los colibríes, las más pequeñas, menos de 2 gramos.

La adaptación al vuelo de las aves ha tenido unas consecuencias muy importantes sobre la morfología y fisiología de los reptiles, desde los cuales evolucionaron. Las principales han sido la eficiencia metabólica, la forma del cuerpo, la reducción de peso y la especialización de los órganos de los sentidos, especialmente la vista.

Las aves son animales homeotermos de temperatura corporal elevada, en torno a los 40ºC. Esto les proporciona una actividad continuada aún en periodos fríos, pero supone el consumo de grandes cantidades de alimento, destinado a mantener la temperatura.

La forma externa de las aves es fundamental para ellas, pues el vuelo implica unos importantes requerimientos aerodinámicos para disminuir el rozamiento y en la forma de las alas para permitir la sustentación aérea. En este grupo, la forma externa está determinada principalmente por la disposición de las plumas, que actúan como fuselaje. Las alas y la cola están constituidas principalmente por plumas.
Las plumas sirven además como medio aislante para mantener el calor del cuerpo y evitar mojarse aún en medios muy húmedos. Proporcionan también un colorido muy variado, que sirve tanto para la identificación o emisión de señales visuales, como para camuflarse en el medio en que habiten.

El esqueleto está constituido por huesos aligerados cuyo interior se encuentra ocupado generalmente por cámaras de aire. Las extremidades anteriores están modificadas para sustentar las plumas, y presentan los huesos de los dedos fundidos. Las extremidades posteriores son marchadoras. Poseen una cavidad torácica rígida, con un esternón con quilla para la inserción de los potentes músculos pectorales que baten las alas durante el vuelo.

La digestión y absorción del alimento en el tubo digestivo es rápida y eficiente. No presentan piezas bucales, sino un pico córneo y ligero. En el caso de que el alimento requiera una trituración, ésta se realiza en una molleja situada en el esófago, con la ayuda de granos de arena que ingieren con el alimento.

El sistema circulatorio está constituido por un corazón con cuatro cavidades.
Poseen un sistema respiratorio más eficaz que el resto de vertebrados terrestre, pues los pulmones están formados por tubos por los que circula el aire en lugar de sacos cerrados, lo que permite un intercambio de gases más eficiente y posibilita unos pulmones de menor tamaño.

Los riñones son también muy eficientes y reducidos. Excretan principalmente ácido úrico, que es un producto casi sólido (lo que disminuye las pérdidas de agua). El sistema excretor finaliza junto con digestivo y reproductor en una cloaca.

El encéfalo presenta un gran desarrollo del cerebelo, por la coordinación muscular y el equilibrio necesarios para el vuelo; de los lóbulos ópticos, por la excelente vista que poseen, y del telencéfalo, que interviene en los procesos de memoria y comportamiento complejo. Tienen muy desarrollado los sentidos de la vista y el oído, aunque escasamente el olfato, salvo raras excepciones.

Su comportamiento es pautado y muy complejo. Destaca su importante capacidad de comunicación, a través de la emisión de sonidos y exhibiciones visuales.

La reproducción es siempre sexual. Los sexos están separados: presentan generalmente dimorfismo sexual, con machos más llamativos y vistosos. Son siempre ovíparas. Ponen huevos provistos de una cáscara o caparazón calcáreo. Es muy frecuente la constitución de parejas reproductoras, que construyen un nido para la puesta, y colaboran en la incubación de los huevos y en el cuidado de los pollos.

Son un grupo morfológicamente muy homogéneo, debido a los requerimientos anatómicos que implica el vuelo y al poco tiempo de evolución, pues son la clase de vertebrados más reciente. Las primeras aves surgieron de los reptiles durante el Jurásico hace unos 200 millones de años.

Evolutivamente, las aves se encuentran relacionadas con los reptiles Arcosaurios de la era secundaria. Éstos comprendían los Tecodontos iniciales, del grupo de los que surgieron los dinosaurios (Saurisquios y Ornitisquis), los Pterodáctilos (reptiles voladores) y los cocodrilos actuales. A efectos evolutivos las aves son saurisquios vivientes.

La historia fósil de este grupo es muy fragmentaria, pues las aves, al reducir al máximo su esqueleto para disminuir su peso y no ser de gran tamaño, fosilizan mal. Es famoso el fósil de Archaeopteryx del jurásico, ejemplo de ave primitiva con numerosos caracteres reptilianos.Sucesivos grupos de aves han ido sustituyendo a las anteriores. Todas las aves actuales pertenecen al ... neornitas

Económicamente, las aves son importantes en el campo de la alimentación humana, tanto como fuente de carne (pavos, pollos, avestruces, ...) como de huevos. Se utilizan sus plumas para abrigo o adorno. Muchas especies son voraces comedoras de insectos, lo que beneficia a la agricultura. Algunas especies pueden causar daños al consumir frutos y semillas de plantas cultivadas.


Mamíferos (Mammalia)

Pertenecen a esta clase un gran número de animales conocidos, como son las musarañas, ratas, conejos, monos, gatos, murciélagos, focas, ballenas, elefantes, ciervos, caballos, canguros, coalas, etc.
Hay unas 4500 especies de mamíferos en la actualidad

Los mamíferos se distinguen del resto de los vertebrados actuales por tener pelo (un derivado del tegumento de forma cilíndrica) y mamas (glándulas secretoras de leche destinada a la alimentación de las crías).

Son animales originalmente adaptados al medio terrestre, aunque algunos se han hecho acuáticos (delfines, focas), arborícolas (ardillas, monos), excavadores (topos) o voladores (murciélagos).

Consumen alimentos de origen variado, tanto vegetales, principalmente plantas (hierbas, hojas, raíces, frutos semillas), como animales terrestres (insectos y vertebrados terrestres) o acuáticos (peces, moluscos, crustáceos).

Su escala de tamaños varía desde los 5cm y menos de 3 g de peso en adultos de alguna musarañas, hasta los más de 30 m de longitud y 150 toneladas de algunas ballenas.

Todos los mamíferos son organismos homeotermos que mantienen su temperatura interna entre 34 y 38 ºC según las especies. El mantenimiento de esta temperatura les garantiza una actividad constante aun en el caso de medios fríos, pero supone un gran gasto energético, lo que se traduce en un consumo de alimentos y un metabolismo muy activo.
Algunos mamíferos pueden rebajar su temperatura corporal en épocas frías y permanecer inactivos (hibernación).

El cuerpo se estructura en una cabeza anterior, unida al tronco por un cuello generalmente más estrecho, y una cola reducida o ausente.
Tienen cuatro extremidades, en principio con cinco dedos cada una, que pueden estar muy modificadas según diferentes tipos de vida (aletas, garras, alas, patas corredoras o excavadoras, etc).

El exterior del cuerpo suele estar cubierto parcial o totalmente de pelo. Además, pueden desarrollar otros derivados dérmicos como uñas o algunos tipos de cuernos.
Poseen en la piel glándulas secretoras de grasa para su mantenimiento, y sustancias acuosas (sudoríparas) para la refrigeración.
Tienen una capa de grasa bajo la piel, en ocasiones muy gruesa, que actúa como sustancia de reserva y aislante térmico.

La boca posee unos labios musculares que permiten su cierre durante la masticación. La lengua es también muscular; tienen diferentes tipos de dientes enraizados en las mandíbulas, con funciones específicas y de distinto desarrollo según el tipo de alimentación. La dentición cambia una vez durante las fases juveniles.
A la boca sigue una faringe, común a digestivo y respiratorio, un esófago y un estómago, en ocasiones dividido en diferentes cavidades (rumiantes).
El intestino se diferencia en un intestino delgado y un intestino grueso. En el comienzo del intestino grueso suele hallarse un saco ciego para la digestión bacteriana de ciertas sustancias, especialmente celulosa.

Poseen un sistema circulatorio muy eficiente, con un corazón dividido en cuatro cavidades. La circulación sanguínea pasa por los pulmones para su oxigenación en cada ciclo.

La respiración es siempre pulmonar. Poseen dos pulmones alojados en la cavidad torácica y que están protegidos por las costillas. Su ventilación se produce por cambios en la capacidad de la cavidad torácica, producidos por los movimientos de las costillas o el diafragma.
Son capaces de emitir sonidos intensos, mediante vibraciones de las cuerdas bucales alojadas en la faringe al expulsar el aire, y de modularlos con las cavidades nasal y bucal.

Poseen dos riñones bien desarrollados, alojados en parte media dorsal. De cada riñón parte un uréter que termina en una vejiga urinaria única. El principal producto de excreción es la urea. Los riñones son muy eficientes: pueden filtrar diariamente una cantidad de líquido varias veces superior al peso del cuerpo.

Es característico de los mamíferos la presencia de un cerebro muy desarrollado.
El telencéfalo, originariamente olfatorio, asume las funciones superiores y por ello se desarrolla extraordinariamente, cubriendo el resto de estructuras del encéfalo.
Este desarrollo cerebral se traduce en un comportamiento muy complejo, característico de todo el grupo y superior al resto de los grupos animales.

Los órganos de los sentidos más desarrollados son generalmente el olfato y el oído. Poseen pabellones auriculares, las orejas, y una cadena de huesecillos en el oído medio que agudiza la percepción de sonidos. Algunos mamíferos pueden localizar objetos mediante emisión de sonidos y percepción de ecos (ecolocalización de murciélagos, ballenas y delfines). La vista suele estar menos desarrollada, excepto en carnívoros y primates.

La reproducción es exclusivamente sexual. El sexo de los individuos está determinado genéticamente desde la fecundación.
Generalmente, hay un dimorfismo sexual patente y, como norma general, los machos son mayores que las hembras y compiten por ellas.
Muchos mamíferos poseen los testículos en el exterior del cuerpo para su refrigeración, pues la espermatogénesis necesita temperaturas bajas.

Salvo los monotremas, que ponen huevos, el resto de los mamíferos son vivíparos.
En marsupiales las crías nacen muy poco desarrolladas; en cambio, los placentarios poseen un órgano de intercambio de alimento entre madre y feto, la placenta, y nacen más desarrollados.
El número de crías, desarrollo de éstas y periodo gestación varía mucho en las diferentes especies.
Todos los mamíferos poseen mamas con las que las hembras alimentan a las crías durante un periodo más o menos prolongado de tiempo.

La clase de los mamíferos se divide en tres subclases llamadas Prototerios o Monotremas, Metaterios o Marsupiales y Euterios o Placentarios. Los más abundantes, con diferencia, son los placentarios.

Monotremas (Monotremata)

Comprenden unas pocas especies de mamíferos muy peculiares, ovíparos y con glándulas mamarias desprovistas de pezones.
Las formas actuales se encuentran únicamente en el continente australiano y están muy especializadas.
Comprenden una especie de ornitorrinco adaptado a la alimentación en ríos y varias de equidnas insectívoras.

Marsupiales

La mayoría viven en Australia y Sudamérica.
Se caracterizan por un periodo de gestación muy corto, tras el que las crías pasan a una bolsa o marsupio y se fijan a una mama para proseguir su desarrollo.
Existen numerosas formas de evolución convergente con los placentarios.
Los hay insectívoros como las zarigüeyas y oposums; carnívoros semejantes a gatos o zorros; vegetarianos pequeños, semejantes a ratas; o grandes fitófagos como canguros o koalas

Placentarios

Son el grupo dominate de mamíferos actuales.
Tienen un periodo de gestación prolongado, por lo que las crías nacen bastante desarrolladas.

Existe una notable diversidad morfológica y ecológica en estos animales.

Los principales órdenes son:

Insectívoros

Topos, musarañas y erizos.

Organización bastante primitiva.
Se alimentan de insectos.

Quirópteros

Murciélagos

Adaptados al vuelo mediante unas membranas sostenidas por dedos de la extremidad anterior.

Primates

Lemures y monos

Adaptados a la vida arborícola

Roedores

Ardillas, ratones y ratas

Desarrollan unos dientes incisivos de crecimiento continuo.
Régimen vegetariano y tamaño pequeño.

Lagomorfos

Liebres y conejos

También con incisivos desarrollados, y vegetarianos.

Carnívoros

Gatos, osos, perros, hienas, nutrias...

Adaptados a la captura de animales grandes.

Pinnipedos

Focas, morsas, leones marinos

Adaptados a la captura de peces y otros animales marinos.

Proboscídeos

Elefantes

Presentan un labio superior transformado en trompa y unos colmillos defensivos prominentes. Son vegetarianos.

Sirenios

Manatíes y dugongos

Adaptados al medio acuático, se alimentan de algas.

Perisodáctilos

Caballos, tapires y rinocerontes

Vegetarianos de tamaño grande.

Artiodáctilos

Cerdos, hipopótamos y rumiantes

Son el principal grupo de herbívoros de gran tamaño.
Mejora de la digestión en los rumiantes (jirafas, llamas, camellos, cabras, búfalos, antílopes, etc).

Cetáceos

Delfines, orcas, cachalotes y ballenas

Muy adaptados a la vida acuática, nunca la abandonan para regresar a tierra pues paren en el agua.
Se alimentan de peces, cefalópodos y otros mamíferos marinos, o por filtración de agua en grandes ballenas.
Los mayores animales pertenecen a este grupo.

El origen de los mamíferos es claro, gracias al abundante registro fósil. Proceden de reptiles terápsidos, que fueron adquiriendo progresivamente las características propias de los mamíferos durante el periodo Triásico.
Durante los periodos Jurásico y Cretácico, los mamíferos fueron poco abundantes, pequeños habitantes de zonas boscosas, ya que la mayor parte de los hábitats terrestres estaban dominados por los dinosaurios.
Tras la desaparición de éstos a finales del Cretácico, los mamíferos sufrieron una importante radiación evolutiva que les hizo los animales de tamaño grande, pasando entonces a una situación de predominio en los continentes.
A principios del Terciario, ya se habían diferenciado los principales órdenes de mamíferos.
Se tienen abundantes formas fósiles y existen series evolutivas muy bien documentadas, entre ellas la de nuestro propio proceso evolutivo.

Los mamíferos, junto con las plantas angiospermas, suponen los grupos de seres vivos más importantes en la economía humana.
Son fuente de alimentación mediante caza o domesticación. Se consume su carne y su leche (vacas, cerdos, ovejas, etc.). Durante mucho tiempo, y aún hoy en día, en algunas zonas del planeta suponen un importante medio de transporte (caballos bueyes, camellos).
Proporcionan fibras textiles (ovejas, llamas...), cueros y pieles.
Sus huesos pueden utilizarse para diversos utensilios o piezas decorativas, especialmente los colmillos.
Han sido y son animales guardianes (perros), de los que se han seleccionado multitud de razas, eliminadores de roedores (gatos), o animales de compañía.
Actualmente son importantes animales de experimentación biológica por sus semejanzas fisiológicas y genéticas con humanos (ratones, ratas, cobayas, gatos y monos).
Por otra parte, muchos roedores son plagas para la agricultura, pueden causar problemas con los productos almacenados, y algunos pueden ser vehículos o reservorios de infecciones bacterianas o víricas.

Relaciones evolutivas Cordados

Relaciones evolutivas de los animales


Vínculos


Animal diversity web Imágenes de animales . Universidad de Michigan
Dkimages Fotografías de animales

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